13/11/2016
Columnas

A un click de la solidaridad

Así como puede meternos en una burbuja la tecnología también puede ser una gran amiga a la hora de ayudar a los demás, de ser solidarios, de resolver problemas de salud.
A un click de la solidaridad
Autor : Pascual Calicchio

Abundan los bares con carteles del tipo “en este lugar no usamos celulares porque nos gusta mirarnos a los ojos”. Detrás de este tipo de consignas se esconde la idea de que la tecnología nos aleja de los demás, nos mete en un mundo individualista donde los sentimientos se diluyen entre mensajes de whatsapp y fotos de gatitos ajenos, donde perdemos nuestra capacidad de decisión en manos de algoritmos sin corazón.

Algo de eso puede que haya, pero esta idea viene acompañada de un error: seguir pensando que existen un mundo “real” y un mundo “virtual”, hoy ambos mundos son nuestro mundo y no hay raya que los separe.

Así como puede meternos en una burbuja la tecnología también puede ser una gran amiga a la hora de ayudar a los demás, de ser solidarios, de resolver problemas de salud. Veamos algunos ejemplos de personas y organizaciones que están llevando adelante iniciativas que unen tecnología con trabajo social.

Nobleza Obliga

Surgió como una plataforma de Financiamiento Colectivo (Crowdfunding) para causas solidarias (ya hablaremos en otra nota del crowdfunding para proyectos culturales). Su objetivo ayudar a gente que tiene una causa a buscar los fondos necesarios para llevarla adelante con el apoyo de la comunidad generando un impacto positivo en la misma.

En la Argentina todavía no existe, como en otros países,  una fuerte cultura de financiamiento colectivo a través de Internet (si a través de rifas, “vaquitas”, eventos solidarios, etc) pero la misma viene creciendo.

Entre los casos exitosos están por ejemplo la ayuda a la sala de Neo del Hospital Materno de Posadas, Misiones, un libro sobre Acromegalia, la ayuda a Axel que padece leucemia, o que doce chicos del proyecto PH 15 de la Villa La Cava de San Isidro pudieran ir a conocer y fotografiar el mar.

También trabajan apoyando y capacitando a emprendedores. La página de la Fundación es: http://noblezaobliga.org/ y podés sumarte a una causa poniendo lo que puedas con tu tarjeta

Wingu: tiene como definición en su página “Tecnología sin fines de lucro”. Es una ONG que ayuda a otras ONG a resolver problemas vinculados a la tecnología. “Buscamos potenciar el trabajo de organizaciones y proyectos sin fines de lucro de América Latina a través de la incorporación de tecnología y metodologías.” cuentan

Cómo armar una campaña en redes sociales, cómo conseguir y mantener a los donantes, como hacer que Google nos de 10.000 dólares por mes para hacer publicidad de nuestras causas a través de Google Grant son algunos de los temas que podrás encontrar en http://www.winguweb.org/es

#Acasedona: en este caso no se trató de una organización sino que la propuesta surgió de las redes sociales durante las inundaciones de mayo del 2015. Del cruce de mensajes de Facebook y tuits salió la idea de hacer un mapa interactivo con lugares para hacer llegar donaciones. Solo se necesitaban diseñadores/as y programadores/as dispuestos a dar una mano. Ahí estaba @celestineia y la experiencia de #AcaNoHayLuz, se sumaron otros que hasta ese momento no se conocían  y salió http://www.acasedona.com.ar/. Para conocer como fue el proceso pueden leer a la protagonista: http://celestineia.com/2015/08/21/acasedona-analisis-y-reflexiones/

Estos son sólo algunos ejemplos. Muchas veces en el ámbito de la tecnología se usan palabras en inglés y esas palabras nos resultan frías como crowdfunding, crowdsourcing o similares, pero si las traducimos van entrando en calor: financiamiento colectivo, trabajo colaborativo, colaboración abierta, solidaridad, ya suenan distinto, es sólo cuestión de ir perdiendo el miedo.

 

Neuquén Al Instante

 

 

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