"Emocionados por esta maravillosa decisión de ser familia, amarnos y cuidarnos para siempre", aseguró.
A tan solo algunas horas de que Cirio se casara por civil con Piccirillo, en una exclusiva boda en el Palacio Duhau, comenzó a difundirse información sobre el pasado del empresario. Si bien se presentaba como director de la Tarjeta Sucrédito y del Banco Sucrédito, parece que su vida no siempre estuvo llena de lujos y hasta fue denunciado por estafas.
Fue en febrero cuando el financista de criptomonedas Francisco José Hauque lo acusó de haberle armado una causa para no devolverle unos US$ 6 millones. Dijo que Piccirillo le plantó un arma y casi dos kilos de cocaína en su auto, luego de una cena en el Palacio Duhau.
En un control, miembros de la Policía de la Ciudad -a quienes Hauque también señala como cómplices- lo pararon y le requisaron el vehículo. Terminó detenido por portación de armas y estupefacientes.
Hauque no solo lo denunció en la Justicia, también lo hizo ante los medios.
“Lo conozco hace 6 años, era mi vecino en Torres al Río, en Vicente López. Le alquilé un departamento. Empezamos con una relación de amistad, se generó confianza. Cuando lo conocí, él no estaba con Cirio todavía”, dijo en febrero pasado en una entrevista.
“Tiene una capacidad muy grande para las relaciones sociales, es una persona con mucha empatía. Era un poco pícaro, una persona ventajera, pero siempre pudimos llegar a un acuerdo. Cambiaba las condiciones pero era una persona muy habilidosa para hacer negocios”, explicó el financista.
“Me estaba trabajando el dinero. Yo hice una colocación en su tarjeta de crédito. Él tiene una empresa en donde presta ese tipo de servicios. Además, tiene un banco con una mesa donde se desarrollan todo tipo de actividades y negocios. Me prometió un número, una taza, yo acepté, lo documenté con una escribanía”.
Finalmente todo terminó mal para ambos.