Infraestructura y acompañamiento provincial para fortalecer la actividad de los crianceros
La trashumancia es un sistema cultural, social y productivo que moviliza a 1.500 familias y cerca de un millón de animales en todo el territorio neuquino.
Como parte del proyecto “Obras de infraestructura en huellas de arreo en zona centro y norte de Neuquén-Etapa IV”, entre fines de 2024 y octubre de 2025 se concretaron más de 30 intervenciones en puntos estratégicos utilizados por crianceros, con el objetivo de fortalecer la trashumancia y mejorar las condiciones de manejo ganadero con una inversión de más de 195 millones de pesos.
La trashumancia es un sistema cultural, social y productivo que moviliza a 1.500 familias en todo el territorio y cerca de un millón de animales. El proyecto de obras acompaña esta práctica y es priorizado por los integrantes de la Comisión de Huellas de Arreos, integrada por productores de la zona centro y norte que funcionan por la Ley provincial de Trashumancia N° 3016 y con acompañamiento técnico de la Dirección de Agua y Trashumancia de la Secretaría de Producción e Industria.
En la región Alto Neuquén se concentró la mayor cantidad de obras, con la construcción y mejora de refugios, corrales y cargaderos en parajes como Las Vegas, Huinganco, Auquinco, Puerta de Curaco, Loncomiche y El Morado, entre otros. En total, se contabilizan más de 10 refugios nuevos o reacondicionados, junto con decenas de corrales, además de aguadas, cerramientos y alambrados de hasta 500 metros.
Se avanzó en obras clave para garantizar la conectividad de las rutas de arreo, destacándose la producción, reparación y provisión de materiales para pasarelas en sectores estratégicos, fundamentales para el cruce seguro de animales durante los desplazamientos estacionales. A esto se suman tareas de mantenimiento y mejoras en infraestructura existente, consolidando una red de apoyo esencial para la actividad.
Descarga de los campos
Este esquema de fortalecimiento de la infraestructura se complementa con la implementación del Programa de Refugos Ganaderos, una política pública orientada a pequeños productores que busca acompañar la adaptación al cambio climático y mitigar los efectos del déficit hídrico mediante la descarga oportuna de hacienda improductiva. La herramienta, incorporada por la emergencia hídrica declarada en octubre de 2025, establece un sistema de compensaciones económicas para incentivar la venta de animales de refugo en distintas etapas del ciclo trashumante.
Actualmente, el programa se encuentra vigente hasta el 30 de abril. Entre los valores establecidos, se destacan los aportes para vacas y equinos de refugo, así como para ovinos y caprinos, buscando sostener precios frente a un mercado desfavorable y promover circuitos formales de comercialización.
En total se cargaron hasta la fecha 96 vacas y 2.505 chivos provenientes de 35 productores de los departamentos Minas, Chos Malal, Añelo, Loncopué, Picún Leufú y Varvarco. La operatoria movió unos 80.212.500 pesos.
En conjunto, estas políticas permiten no sólo mejorar la logística del arreo y las condiciones de trabajo en el territorio, sino también aliviar la presión sobre los campos, contribuir a la sustentabilidad de los sistemas productivos y acompañar una actividad profundamente arraigada en la identidad del norte neuquino.
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