En un contexto adverso, Neuquén consolida su perfil productivo
Mientras caen empresas como Fate, Sancor y Acindar, la provincia impulsa inversiones con estabilidad fiscal y muestra crecimiento sostenido del empleo registrado
El punto de partida es concreto y verificable: el ministerio de Economía de Neuquén informó que el programa Invierta en Neuquén ya registra la adhesión de 107 empresas, en su gran mayoría de origen local. El dato no es menor en un escenario nacional donde la inversión productiva atraviesa serias dificultades. La herramienta, enmarcada en la Ley 3502, se consolida como un instrumento activo para promover proyectos con beneficios fiscales específicos y reglas de juego definidas.
La norma establece exenciones impositivas en Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliario, además de garantizar estabilidad fiscal por un período de diez años para los proyectos aprobados. En términos cuantitativos, el esquema ya muestra un despliegue concreto: 91 empresas inscriptas en el régimen simplificado -77 neuquinas- con 8 proyectos industriales, y otras 16 en el régimen general -14 locales- con 6 iniciativas presentadas. La estructura evidencia una fuerte participación del empresariado provincial.
En paralelo, el contexto nacional exhibe señales opuestas. El cierre de la fábrica de neumáticos Fate, la quiebra declarada de SanCor y las dificultades crecientes en la metalúrgica Acindar, configuran un escenario adverso para la industria y, especialmente, para el sostenimiento del empleo. Estos indicadores no son aislados, sino parte de una tendencia que impacta de manera directa en el mercado laboral argentino.
En ese marco, los datos de Neuquén adquieren otra dimensión. Según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), entre diciembre de 2023 y enero de 2026 el empleo registrado en el sector privado en la provincia creció un 5,1%. Se trata de una variación significativa si se la compara con el comportamiento general del país, donde predominan estancamientos o retrocesos.
Una parte sustancial de este desempeño se explica por el dinamismo de Vaca Muerta, cuyo desarrollo continúa traccionando inversiones y demanda de mano de obra. Sin embargo, el contexto macroeconómico nacional es el mismo para todas las jurisdicciones, lo que introduce un elemento adicional de análisis: las diferencias en los resultados también responden a decisiones de política económica a nivel provincial.
En ese sentido, el programa Invierta en Neuquén aparece como una pieza clave dentro de una estrategia más amplia. El propio subsecretario de Industria y Modernización, Juan Manuel Morales, señaló que el objetivo es ofrecer previsibilidad y acompañamiento estatal, con exigencias técnicas acordes a la magnitud de los proyectos. A esto se suman definiciones políticas como la planteada por el gobernador Rolando Figueroa respecto a un eventual IVA diferencial, donde anticipó que la provincia buscará una alícuota más baja para estimular la actividad.
Los recursos provenientes de regalías hidrocarburíferas también cumplen un rol central. Según lo expresado por el propio gobierno, estos ingresos no sólo se destinan a mejorar condiciones inmediatas de vida, sino también a financiar infraestructura y desarrollo futuro. Medidas como la eliminación de Ingresos Brutos en sectores turísticos del Alto Neuquén y Limay, o la reducción general de la carga tributaria -con el 95% de los contribuyentes pagando menos del 2,5%- refuerzan un esquema que combina alivio fiscal con promoción de la inversión. En un país con indicadores en tensión, los números de Neuquén muestran una excepción que, más que coyuntural, parece apoyarse en decisiones estructurales.
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