martes 12 de mayo de 2026

Travesías en 4x4 con identidad, junto a Ariel Aravena

Como prestador habilitado, Ariel combina travesías en el norte neuquino con relatos culturales, gastronomía y una fuerte conciencia ambiental en cada recorrido.

Travesías en 4x4 con identidad, junto a Ariel Aravena
martes 12 de mayo de 2026

En el norte neuquino, donde los caminos se dibujan entre montañas, ríos y valles profundos, Ariel Aravena encontró su lugar. Guía habilitado por el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, su propuesta combina aventura, conocimiento del territorio y una experiencia grupal que deja huella.

“Aparte de la agencia de viajes, yo tengo habilitación como prestador de guías de vehículos cuatro por cuatro, vehículos todo terreno. De turismo arqueológico y guía de trekking. Aparte de la agencia tengo tres prestaciones”, cuenta, describiendo una actividad que creció junto a su propia formación.

Su trabajo en 4x4 tiene una particularidad: muchas veces no es quien vende la experiencia, sino quien la hace posible. “Me contratan como guía empresas que vienen de La Pampa, de Buenos Aires, porque están obligados a tener un prestador local en las caravanas”, explica.

La regulación de la actividad marcó un punto de inflexión. “Yo me habilité a partir de febrero. Primero tuve una habilitación provisoria y ahora ya cuento con una definitiva hasta por tres años. Antes no estaba regulada la actividad”, señala.

Y esa formalización, lejos de ser un trámite más, implicó un cambio de mirada. “La regulación trae una mirada del cuidado del medio ambiente, porque nos movemos en terrenos donde tenemos que ser muy prudentes y muy respetuosos”, afirma.

El control es claro y constante. “Nosotros tenemos que enviar los itinerarios al ministerio de Turismo, ellos los envían a Áreas Naturales, nos dan la autorización, y cada vez que vamos a hacer una actividad tenemos que avisar a turismo, a ambiente y a los municipios. Está muy bien regulado eso ahora”, detalla.

Esa responsabilidad también se traduce en la forma de recorrer. “Las travesías las hacemos solamente por caminos ya demarcados. No hacemos campo traviesa, porque eso puede afectar el ambiente. Nos exigen ser muy prudentes”, remarca.

Pero más allá de las normas, lo que impulsa la actividad es la experiencia. “El turista viene y se encuentra con la Cordillera del Viento y con esa inmensidad… creo que eso grafica lo que viene a buscar”, dice, intentando poner en palabras lo que muchas veces se siente más de lo que se explica.

A eso se suma el desafío personal. “Muchos vienen también a aprender a manejar en este tipo de terrenos. Son personas que en sus lugares no tienen desniveles o dificultades como las que hay acá”, agrega.

La sorpresa, sin embargo, suele ir más allá de lo esperado. “La mayoría se va asombrada de lo que descubre en el norte de Neuquén. Vienen buscando Patagonia, pero no estas características: los ríos, los valles, los arroyos”, describe.

En cada travesía, Ariel suma un componente que considera esencial. “Incorporamos mucho de lo cultural. Hablamos del cuidado del criancero, de la transhumancia, de los arreos, del arte rupestre, de la historia de la zona”, explica.

Y hay un momento que se vuelve inolvidable para muchos. “Nuestra propuesta gastronómica es comer un asado de chivo en algún puesto de veranada. Siempre tratamos de incluirlo, coordinando con los puesteros”, cuenta.

Ese encuentro tiene un doble valor. “También generamos un ingreso para los puesteros. Porque de eso se trata, de que la actividad también beneficie a quienes viven en el territorio”, sostiene.

Las travesías se organizan en caravanas de seis o siete camionetas. “Hacemos base la primera noche en Chos Malal, después salimos temprano hacia Varvarco, pasamos por distintos puntos como Tricao Malal, Pampa Ferraina, Aguas Calientes… y seguimos recorriendo hasta el límite con Chile”, relata, casi como quien repasa un mapa.

Pero si hay algo que termina de definir la experiencia, es lo que pasa entre las personas. “Se genera una energía muy linda en el grupo. El hecho de compartir, de frenar a comer, de alojarse, de vivir todo eso juntos… la gente lo valora mucho”, asegura.

Y en ese cierre, donde se mezclan paisajes, historias y emociones, aparece el verdadero sentido del viaje. “Cuando hacemos las evaluaciones, los turistas destacan que les cuentes de la veranada, de los arreos, de la historia. Eso es un plus que valoran mucho más allá del desafío de conducir en la montaña”, concluye.

Contacto

Intsagram: @piuquepicun

Whats App: 2948 40-6768

SEGUÍ LEYENDO
Últimas noticias