Una escuela para adultos convirtió la fiebre del mundial en una experiencia de aprendizaje
Jóvenes y adultos de la EPA 8 transformaron un álbum de figuritas único en una experiencia de aprendizaje. Los estudiantes completaron la colección superando desafíos físicos y fortaleciendo el sentido de comunidad.
La articulación entre el mundial de fútbol y las fechas patrias nacionales originaron el proyecto ‘La selección de la EPA 8’, en el que estudiantes del turno mañana de la Escuela para Adultos N°8 de Centenario completaron álbumes de figuritas únicos, combinando imágenes propias con las de jugadores de fútbol.
La docente de Habilidades Sociales, Nélida Herrera, explicó que “la idea fue aprovechar el mundial de fútbol, que es un acontecimiento que moviliza a toda nuestra sociedad, para transformarlo en una experiencia pedagógica significativa. Quisimos convertir ese entusiasmo en una oportunidad para aprender y fortalecer vínculos”.
Cada estudiante cuenta con un álbum que “consta de 60 figuritas donde no solo se encuentra la selección nacional de fútbol, sino que también está la selección del turno mañana de la escuela”, destacó Herrera y agregó que los “vamos completando martes y jueves con sobres de 10 figuritas”. Asimismo, detalló que, en lugar de comprar cada paquete de adhesivos, las y los jóvenes los obtienen al participar de desafíos y juegos de Educación Física.
La docente aseguró que el proyecto facilitó la integración de diferentes contenidos, como el abordaje de los símbolos nacionales, el Día de la Bandera, los estandartes de otros países participantes, y estrategias de construcción del sentir nacional. Además, enumeró que “los estudiantes leyeron nombres, buscaron información, clasificaron figuritas, ordenaron y utilizaron la numeración de páginas. También lo fuimos articulando con el Taller de Costura desde el que fabricamos gorros celestes y blancos”.
La selección de la EPA 8
Con un eje institucional y otro comunitario, la experiencia del álbum facilitó escenarios de comunicación, intercambio, cooperación, espera, respeto por los turnos y tolerancia a la frustración; al tiempo que fortaleció el sentido de pertenencia dentro de la EPA y a nivel nacional.
La docente celebró que “cada sobre que se abrió generó conversaciones, intercambios, risas y encuentros. El verdadero valor no fue completar el álbum, sino todo lo que sucedió mientras trabajamos juntos”.
El apartado de la ‘selección’ del establecimiento estuvo compuesto por “estudiantes, docentes, auxiliares, personal de seguridad, entendiendo que cada persona ocupa un lugar importante en nuestra vida cotidiana”, subrayó Herrera.
Sin embargo, la figurita más ansiada y difícil de conseguir fue la de Moria, la perra que habita la escuela y que -según detalló Herrera- “incluirla fue también una forma de enseñar que ser ciudadanos responsables implica cuidar, respetar y valorar a los animales que comparten nuestro entorno”.
A lo largo de la implementación del proyecto “lo más lindo fue ver la emoción cuando encontraban su propia figurita o la de un compañero; fue precioso que Ticiano saliera corriendo a mostrarles a las distintas personas su figurita, la sonrisa de Cristian cuando encontró la de su novia Stefi o cuando Luquitas encontró la foto de Maradona y le daba besos”, resaltó Herrera.
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