La tecnología que anticipa el riesgo de Alzheimer con una gota de sangre y está disponible en Argentina
La técnica permite identificar alteraciones neurológicas vinculadas a la demencia, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la esclerosis múltiple. Por qué amplía las posibilidades de diagnóstico y tratamiento de trastornos cognitivos, según explicó a Infobae el director de Investigación y Docencia de Fleni.
La medicina avanza, una y otra vez, a fuerza de una idea decisiva: llegar antes. Antes de los síntomas severos, antes del daño irreversible, antes de que la incertidumbre se adueñe de la calidad de vida del paciente. En esa búsqueda, los biomarcadores medibles en sangre se convirtieron en una de las herramientas más prometedoras para el diagnóstico del Alzheimer y otras enfermedades neurológicas.
Para cada paciente y su familia, el diagnóstico no es solo un resultado, es un punto de inflexión: mejora la evaluación clínica y orienta decisiones para el tratamiento. En el mundo, distintas investigaciones en curso exploran el análisis de biomarcadores sanguíneos para anticipar el riesgo de deterioro cognitivo vinculado a la demencia y otras patologías neurodegenerativas.
Ahora, este tipo de tecnología está disponible en Argentina. En Fleni, en Buenos Aires, los biomarcadores ya forman parte de la práctica diagnóstica, con la incorporación de un equipo que analiza proteínas neurológicas en plasma a partir de una muestra de sangre.
Estas proteínas medibles en plasma aportan información sobre daño neuronal y procesos patológicos específicos y, además, permiten cuantificar biomarcadores neurológicos asociados a la enfermedad de Alzheimer, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la esclerosis múltiple, mediante una herramienta mínimamente invasiva.
En diálogo con Infobae, el doctor Gustavo Sevlever, director de Investigación y Docencia de Fleni precisó: “En la enfermedad de Alzheimer, la detección de biomarcadores, por un lado, consolida el diagnóstico clínico aportándole precisión; pero, sobre todo, permite avanzar en estadios tempranos, cuando las intervenciones terapéuticas todavía pueden ser útiles para preservar el cerebro aún funcional. En la esclerosis múltiple, la utilidad del biomarcador, en este caso, el neurofilamento, radica en el monitoreo y la evaluación del tratamiento".
La herramienta no está destinada a personas sanas
Su uso se orienta al tamizaje inicial y al apoyo del diagnóstico temprano en pacientes con trastornos cognitivos, no al estudio de personas sanas.
Sevlever detalló: “Como en todo proceso diagnóstico de la patología humana, el profesional debe evaluar la información en su conjunto: las imágenes, la clínica, el relato del paciente y determinaciones como la de los biomarcadores”.
El especialista explicó que el equipo fue diseñado y evaluado específicamente para analizar biomarcadores en personas con sospecha o algún grado de deterioro cognitivo. Enfatizó que su uso está destinado a pacientes que ya presentan síntomas o están en tratamiento, ya que la utilidad de estos marcadores en personas sanas o asintomáticas no está comprobada y podría generar más dudas que certezas en esos casos.
El sistema del equipo MESO QuickPlex Q 60MM incorporado por Fleni puede utilizarse en la atención asistencial, en ensayos clínicos y en estudios de investigación. También genera datos para seguir la evolución de una patología y evaluar la respuesta a tratamientos.
En esa línea, Sevlever afirmó: “Con este equipo podemos obtener datos cuantitativos robustos sobre biomarcadores neurológicos, que son clave para cuantificar diagnósticos y respuestas a los tratamientos, de una forma mínimamente invasiva”.
La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la demencia es la séptima causa de muerte y una de las principales causas de discapacidad y dependencia en el mundo, con 50 millones de personas afectadas y una proyección de 2050 que la ubica en 150 millones.
12.3ºc