viernes 7 de agosto de 2026

Pehuén: el fósil viviente que compartió la Patagonia con los dinosaurios

Nuevos estudios de investigadores del Conicet y universidades nacionales confirman el hallazgo de araucarias en el Parque Provincial Paleontológico “Bosque Petrificado de El Sauce”, al norte de Picún Leufú.

Pehuén: el fósil viviente que compartió la Patagonia con los dinosaurios
viernes 07 de agosto de 2026

Entre las bardas y los afloramientos de la Región del Limay, a unos pocos kilómetros de El Sauce y donde hoy predomina la aridez de la estepa neuquina, yacen enormes troncos petrificados que conservan en su interior una historia extraordinaria. Hace unos 110 millones de años en ese mismo lugar existió un ecosistema húmedo y boscoso, dominado por coníferas y compartido con la fauna del Cretácico Inferior.

Recientemente, un equipo integrado por científicos del Conicet y de las universidades nacionales del Comahue (UNCo) y de La Plata (UNLP), dio a conocer los primeros resultados preliminares sobre los leños fósiles hallados en el Parque Provincial Paleontológico “Bosque Petrificado de El Sauce”.

El estudio confirmó un estado de conservación excepcional, lo que abre una ventana inédita al paisaje prehistórico de la región, en tanto que desde el Gobierno provincial se está trabajando en conjunto con la comisión de fomento de El Sauce para la puesta en valor del Parque.

Para alcanzar estas conclusiones, los investigadores procesaron el material mediante la técnica de “láminas delgadas” en el Laboratorio Petrográfico del Museo Argentino de Ciencias Naturales de Buenos Aires, donde se cortan secciones de fósiles por medio de sierras diamantadas que posteriormente permiten observar bajo microscopio la estructura celular de las maderas.

El análisis anatómico preliminar constató que los ejemplares pertenecen al grupo de las coníferas, específicamente a la familia de las araucariáceas, al cual pertenece el actual pehuén. El hallazgo posee un alto valor identitario para la provincia, al demostrar que el icónico pehuén (Araucaria araucana), cuenta con parientes directos que ya dominaban el suelo neuquino en la era de los dinosaurios.

Anillos que cuentan la historia del clima en el Cretácico

El buen estado de preservación con el que se conservaron los tejidos en los leños fósiles del bosque del parque El Sauce abre un abanico de posibilidades para el estudio de la paleobotánica. Según detalló el doctor Leandro Martínez, del Museo Histórico Regional de Villa La Angostura, “la buena preservación de estas maderas permitirá realizar estudios paleoecológicos a partir de los anillos de crecimiento de los árboles. La presencia marcada de estos anillos es una evidencia clave que permite inferir la existencia de estaciones bien definidas y un régimen de lluvias abundante durante aquel período”.

Por su parte, el doctor Flavio Bellardini enfatizó la importancia de este punto de partida para la ciencia regional: “Si bien aún es necesario seguir con estudios en detalle de varias áreas del parque y hacerlos más exhaustivos, esta primera aproximación nos empieza a aclarar el panorama y el ambiente en el cual se desarrollaron los árboles de El Sauce como otros hallazgos de su fauna. Esto será fundamental no solamente para poder empezar a conocer cómo estaba compuesta la flora de la región hace más de 100 millones de años atrás, sino que también saber más sobre cuál fue la vegetación que quizás representó parte de la dieta de los gigantescos dinosaurios saurópodos que habitaron la zona”.

En esta iniciativa multidisciplinaria participan también investigadores como el geólogo Alberto Garrido, de la Universidad Nacional del Comahue y director del Museo Olsacher, de la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales; el doctor Ignacio Maniel y su equipo del Instituto de Evolución, Ecología Histórica y Ambiente (Idevea) de San Rafael (Mendoza), y diferentes colegas paleontólogos y geólogos del Instituto de Paleobiología y Geología (IIPG) y de la Universidad Nacional del Río Negro, cuyo trabajo no sólo pone en valor el patrimonio paleontológico patagónico, sino que además posiciona al bosque petrificado de El Sauce como una pieza fundamental para comprender la evolución de la vegetación y los cambios climáticos globales del Cretácico Inferior.

Actualmente, la Secretaría de Cultura de la provincia está trabajando en conjunto con la comisión de fomento de El Sauce para la puesta en valor del Parque, el cual ya cuenta con guardias para su conservación y protección, y con un plantel de guías certificados que fueron capacitados a través de cursos específicos realizados en conjunto con el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de la provincia. 

La directora de Patrimonio Cultural de la secretaría de Cultura, Claudia Della Negra, destacó la importancia de “sumar los avances de la investigación científica al contenido que se difunde a través del museo municipal Hermosilla de El Sauce y a través de las visitas guiadas que se realizan en el parque paleontológico provincial”.

Esta investigación científica prevé años de trabajos de campo, relevamientos, exploraciones, logística y recursos humanos, gracias a la vinculación con la comunidad local, a través del delegado regional Sergio Epullan y el presidente de la comisión de fomento, Edgardo Torres, que facilitó la gestión, asegurando la obtención de los permisos de acceso a los sitios de trabajo. 

En este sentido desde el Ministerio de Juventud, Deportes y Cultura, a través de la Secretaría de Cultura, se brindaron las condiciones que permitieron el acceso a diversas instalaciones y los recursos para realizar los cortes delgados en el Laboratorio del Museo Argentino de Ciencias Naturales de Buenos Aires, indispensables para el desarrollo de las tareas de investigación.

La secretaria de Cultura, María José Rodríguez, afirmó que “esta investigación, representa un valioso aporte al conocimiento científico y a la preservación de uno de los patrimonios paleontológicos más importantes de nuestra provincia. Cada descubrimiento realizado en el Bosque Petrificado El Sauce amplía nuestra comprensión sobre la historia natural de Neuquén y fortalece nuestra identidad, al poner en valor un legado de más de 100 millones de años que hoy pertenece a toda la comunidad. La investigación científica, junto con las tareas de conservación y preservación, constituye la herramienta fundamental para proteger este patrimonio único, garantizando que pueda ser estudiado, interpretado y disfrutado por las generaciones presentes y futuras”. 

Además, remarcó que “nuestro compromiso es seguir impulsando políticas públicas que promuevan la articulación entre el Estado, la comunidad científica y los gobiernos locales, entendiendo que el patrimonio cultural y paleontológico es un motor de desarrollo, educación, turismo sustentable y construcción de identidad”.

La información surgida de estos trabajos ayudará a conocer y mejorar el conocimiento de patrimonio cultural y paleontológico de este parque fósil, permitiendo el desarrollo cultural y turístico en la región del “Bosque Petrificado El Sauce”. Este proyecto se está llevando adelante desde 2014 con el fin de abrir las puertas del área paleontológica a un turismo local, continuo, sustentable y en un paisaje único e irrepetible de la Patagonia neuquina.

Los resultados obtenidos preliminarmente ya permiten reconstruir un Neuquén muy diferente al actual con bosques de araucarias de estaciones marcadas, dinosaurios y una biodiversidad pujante. Los leños encontrados no sólo resguardan la memoria de la vegetación y de su clima en el pasado geológico, sino que ofrecen una clave científica para entender cómo se transformaron los paisajes del sur y el cambio climático sudamericano a lo largo de millones de años.

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