viernes 7 de agosto de 2026

Le comunicaron el despido, avisó que estaba embarazada y la empresa no dio marcha atrás: deberá indemnizarla

La Cámara de Apelaciones confirmó que el despido constituyó una forma de discriminación vinculada con su condición de mujer gestante.

Le comunicaron el despido, avisó que estaba embarazada y la empresa no dio marcha atrás: deberá indemnizarla
viernes 07 de agosto de 2026

Una trabajadora que se desempeñaba desde hacía 12 años en una clínica de Neuquén deberá ser indemnizada después de que la Justicia considerara discriminatoria la forma en que se concretó su despido. La mujer estaba realizando un tratamiento de fertilización asistida y, cuando le comunicaron que sería desvinculada, informó que cursaba un embarazo de seis semanas. De todas maneras, la empresa mantuvo su decisión. 

La Cámara de Apelaciones evaluó que la empresa sabía que la empleada estaba bajo un tratamiento de reproducción asistida, pero no conocía que había quedado embarazada cuando decidió despedirla. Por ese motivo, los integrantes de la Sala II, Patricia Clerici y Pablo Furlotti,  entendieron que la decisión inicial de desvincularla de la empresa no había estado motivada por su embarazo. Sin embargo, la situación cambió cuando la mujer lo informó y no modificó la determinación. Para los camaristas, marcó “un antes y un después” en el conflicto.

Un tratamiento de fertilidad que la empresa conocía

La trabajadora había iniciado un tratamiento de fertilización asistida y debía realizarse estudios, procedimientos médicos y cumplir con períodos de reposo. Asimismo, se acreditó que había presentado certificados de justificación de ausencias y llegadas tardes vinculadas con la técnica de fertilidad.

En primera instancia, la jueza laboral Sheila Lischinsky consideró que existían indicios suficientes para calificar el despido como discriminatorio. Entre otros elementos, valoró que la empresa conocía el tratamiento y que, una vez informada del embarazo, igualmente mantuvo la desvinculación. 

La empresa recurrió el pronunciamiento con el argumento que la trabajadora nunca había comunicado formalmente el embarazo antes del despido y que realizar un tratamiento de fertilización no equivalía a encontrarse embarazada. También sostuvo que la desvinculación había formado parte de una reestructuración que alcanzó a otros empleados.

Para la Cámara, la empresa debió reconsiderar el despido

Clérici y Furlotti coincidieron parcialmente con ese planteo. Determinaron que no podía sostenerse que la empresa hubiera decidido despedir a la mujer por estar embarazada porque, en ese momento, desconocía esa circunstancia. Además, otras ocho personas fueron despedidas en el mismo proceso de reducción de personal.

Pero el tribunal trazó una diferencia entre la decisión inicial y lo ocurrido después de que la trabajadora comunicó su embarazo. “Si bien la decisión de despedir no fue discriminatoria”, sostuvieron, continuar con la ruptura de la relación laboral después de conocer la gestación “se tornó ilícita”.

También evaluaron que el cese del vínculo la dejaba sin salario y afectaba la cobertura de salud en pleno embarazo. Según el fallo, la empresa debió analizar su situación particular una vez que conoció la gestación. Por esos motivos, la Cámara confirmó que el despido, tal como finalmente fue ejecutado, constituyó una forma de discriminación vinculada con su condición de mujer gestante.

La empresa presentó un recurso de nulidad extraordinario que aún no se resolvió.

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