miércoles 2 de septiembre de 2026

Reconocimiento

Artesanas de la comunidad Millahín Currical fueron distinguidas por su labor en la Rural de Palermo

Las dos jóvenes fueron reconocidas por el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales gracias a los trabajos realizados y exhibidos durante la 54° Exposición Rural.

Artesanas de la comunidad Millahín Currical fueron distinguidas por su labor en la Rural de Palermo
miércoles 02 de septiembre de 2026

Días atrás, el intendente de Loncopué, Daniel Soto, acompañó a dos jóvenes artesanas de la Comunidad Millahín Currical, durante el reconocimiento que el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, a través de Artesanías Neuquinas, realizó a artesanas y artesanos que fueron distinguidos por sus trabajos en la 54° Exposición Rural de Palermo. El acto tuvo lugar en la antesala del auditorio de Casa de Gobierno.

Se trata de Macarena Oses, del paraje Huncal, quien obtuvo una Segunda Mención por un sobrecama laboreado y teñido con tintes naturales; y Rosalía Dinamarca, también del paraje Huncal, distinguida con otra Segunda Mención por un camino de labor y peinecillo teñido con tintes naturales.

El jefe comunal destacó el valor de las artesanías como expresión de la identidad neuquina y mapuche y anticipó nuevos proyectos para posicionar a Loncopué como destino turístico, más allá de su cercanía con Caviahue y Copahue.

Para Soto, la distinción representa mucho más que un premio individual. Es, fundamentalmente, una manera de poner en valor las raíces ancestrales y el trabajo del “interior profundo” de Neuquén.

“En un telar, en una faja, en un trabajo hecho a telar, está la historia de una familia de muchas generaciones, de la vida en el campo, de la trashumancia del criancero, del que lucha día a día contra las adversidades”, expresó.

Una historia que se teje entre generaciones

El trabajo artesanal refleja una cadena de saberes que comienza mucho antes de que la lana llegue al telar. Está presente en la crianza de los animales, la esquila, la obtención de la fibra, el hilado y finalmente el tejido.

Para Soto, ese proceso encierra una sabiduría ancestral que fue transmitida durante décadas y que hoy tiene en las nuevas generaciones el desafío de continuar.

“Es un proceso cargado de experiencia y de una sabiduría que trascendió los años”, sostuvo.

En ese sentido, destacó especialmente que las artesanas reconocidas de la Comunidad Millahín Currical sean jóvenes que pudieron apropiarse de los conocimientos de sus antepasados y transformarse, a su vez, en transmisoras de ese patrimonio.

“Es muy importante para nosotros, como gobiernos locales, junto a los gobiernos provinciales, poder darle valor”, señaló.

El trabajo de Artesanías Neuquinas cumple allí un papel fundamental al acompañar, visibilizar y jerarquizar las producciones de las comunidades y artesanos de toda la provincia. Para el intendente, ese acompañamiento contribuye a evitar que se pierdan prácticas vinculadas con el hilado y el tejido, pero también expresiones más amplias de la cultura mapuche, como la lengua y la identidad.

La presencia de estas piezas en la Rural de Palermo permitió, además, llevar una parte de esa historia hasta uno de los escenarios más importantes del país.

“Es un orgullo y una emoción muy grande que ese trabajo final esté representado en Buenos Aires”, afirmó Soto.

Artesanías que también cuentan un territorio

En Loncopué, la artesanía forma parte de una identidad profundamente vinculada con el paisaje cordillerano y con las formas de vida rurales. La trashumancia, los pequeños crianceros y las comunidades mapuches constituyen parte de una trama cultural que también puede convertirse en una experiencia para quienes visitan la región.

La localidad se encuentra estratégicamente ubicada en el corredor hacia Caviahue-Copahue, dos de los destinos turísticos más reconocidos de la provincia. Sin embargo, el desafío que plantea el municipio es que Loncopué deje de ser solamente un lugar de paso y se transforme en un destino con propuestas propias.

“Somos un pueblo de paso hacia Caviahue-Copahue, pero también queremos empezar a ofrecer actividades para que nuestros turistas puedan quedarse en la localidad”, explicó Soto.

Para avanzar en ese objetivo, el municipio trabajará junto con la cartera turística provincial en diferentes proyectos vinculados con el desarrollo de productos y actividades.

Naturaleza, senderismo y turismo rural

Entre las propuestas se encuentra el desarrollo del senderismo, el armado de palestras para escalada y el aprovechamiento de los paisajes naturales que rodean a la localidad.

También se busca fortalecer el turismo rural y generar experiencias vinculadas con la trashumancia. La posibilidad de que pequeños productores puedan mostrar esta práctica ancestral permitiría acercar a los visitantes a una de las expresiones más características de la vida cordillerana neuquina.

“Nos gustaría mucho desarrollarla también con algunos minifundistas y pequeños productores para que puedan ofrecer el avistaje de esa actividad tan significativa para nosotros”, explicó.

La geografía de Loncopué ofrece además otros recursos para el desarrollo turístico. La confluencia del río Agrio y el arroyo Loncopué genera un entorno de riqueza agroecológica que el municipio busca integrar a nuevas propuestas, entre ellas la pesca deportiva.

En ese sentido, ya se realizaron cursos de casteo y armado de mosca y se trabaja junto con guías y prestadores privados para fortalecer esta actividad durante la temporada estival.

Una invitación a quedarse

El objetivo es que quienes atraviesen Loncopué rumbo a Caviahue durante el invierno o hacia las termas de Copahue en verano encuentren motivos para detenerse, conocer la localidad y descubrir su identidad.

Para eso, el municipio realiza un relevamiento de prestadores y servicios de alojamiento y trabaja para ampliar y visibilizar la oferta gastronómica y recreativa.

La apuesta combina naturaleza, cultura, gastronomía, pesca, senderismo y turismo rural. Pero también busca recuperar algo que está en el corazón de la localidad: la posibilidad de que el visitante conozca las historias de quienes habitan el territorio y los saberes que fueron construyendo su identidad.

En ese entramado, las artesanías ocupan un lugar central. Son patrimonio vivo, expresión de una cultura y también una puerta de entrada para conocer la historia de las comunidades.

Desde los telares de las artesanas de Millahín Currical hasta los senderos, los ríos y los campos donde continúa la trashumancia, Loncopué busca mostrar que su riqueza turística no está solamente en su ubicación estratégica, sino en aquello que la hace única: su paisaje, su gente y una identidad que se sigue tejiendo generación tras generación.

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