Descubren en el Domuyo y el Wayle una nueva especie vegetal exclusiva del norte neuquino
Investigadores de la UBA y el Conicet identificaron una nueva especie de planta que, hasta el momento, sólo se conoce en los macizos volcánicos del norte de la provincia. El hallazgo pone en valor la biodiversidad de estos ambientes y el vínculo entre el Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas y el sistema científico para generar conocimiento que contribuya a su conservación.
Una nueva especie para la ciencia fue descubierta en las alturas del norte neuquino. Se trata de Leucheria meloorum, una planta identificada en los macizos volcánicos del Domuyo y el Wayle y que, hasta el momento, no ha sido registrada en ningún otro lugar.
El descubrimiento fue realizado por los botánicos Juan Felipe Horton y Pablo Picca, pertenecientes al Laboratorio de Sistemática y Biología Reproductiva de Plantas Vasculares del Instituto de Micología y Botánica (Inmibo, UBA-Conicet), como parte de investigaciones desarrolladas con autorización de la Dirección General de Áreas Naturales Protegidas de la Provincia.
El hallazgo vuelve a poner en evidencia el valor de los ambientes de alta montaña del norte neuquino y, particularmente, del Domuyo, no sólo por sus paisajes y características geológicas, sino también como territorio para la investigación y el conocimiento de una biodiversidad que todavía continúa revelando especies desconocidas para la ciencia.
Leucheria meloorum fue encontrada entre los 2.550 y los 2.900 metros sobre el nivel del mar. Es una especie endémica, es decir, exclusiva de este territorio, y presenta un crecimiento compacto en forma de cojín que le permite desarrollarse bajo condiciones climáticas extremas, con fuertes vientos, nevadas y una elevada exposición a la radiación solar.
Áreas protegidas abiertas al conocimiento
El descubrimiento también refleja una de las funciones que cumple el Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas: conservar los ambientes naturales y, al mismo tiempo, generar las condiciones para que puedan ser estudiados y comprendidos.
A través de la dirección general de Áreas Naturales Protegidas, dependiente del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, la Provincia propicia y otorga permisos de investigación a científicos pertenecientes a diferentes centros de estudio. El objetivo es promover la generación de conocimiento sobre la biodiversidad neuquina y contar con información científica que contribuya a su conocimiento y conservación.
“Más del 80 por ciento de quienes nos visitan eligen Neuquén por nuestra naturaleza. Ven nuestros paisajes, las montañas, los lagos, los bosques, pero detrás de esa superficie existe una biodiversidad extraordinaria que todavía estamos descubriendo y que guarda dimensiones únicas para comprender la vida y nuestros ambientes. Por eso es tan importante vincular nuestro sistema de Áreas Naturales Protegidas con la ciencia: conocer es también una forma de cuidar. Promover la investigación, proteger estos territorios y aportar a la generación de conocimiento con base científica nos permite comprender mejor nuestro patrimonio natural y tomar mejores decisiones para conservarlo”, destacó la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves.
Esta articulación permite vincular el trabajo que se realiza en territorio con universidades y organismos científicos especializados. Investigadores, equipos técnicos y personal de las áreas protegidas forman así parte de una relación en la que la conservación y la producción de conocimiento se complementan.
Cada investigación permite ampliar la información disponible sobre los ecosistemas, identificar especies y comprender mejor ambientes que presentan condiciones particulares. En este caso, el trabajo científico permitió determinar que los ejemplares encontrados en el Wayle y el Domuyo correspondían a una especie hasta ahora desconocida.
Domuyo, un territorio que todavía tiene mucho por revelar
Las características de Leucheria meloorum muestran también el grado de especialización que puede alcanzar la vida en los ambientes de alta montaña neuquina. Su estructura compacta le permite resistir condiciones que limitan el desarrollo de muchas otras plantas y constituye una adaptación a un territorio marcado por la altura y un clima exigente.
Que una especie conocida únicamente en estos macizos haya sido identificada científicamente refuerza la importancia de proteger, investigar y conocer estos ambientes de manera permanente.
En el caso del Domuyo, el descubrimiento suma una nueva dimensión al valor natural de uno de los territorios más singulares del norte provincial: además de su geología, sus ambientes de altura y su biodiversidad conocida, el área continúa ofreciendo información científica capaz de ampliar el conocimiento sobre el patrimonio natural neuquino.
El trabajo desarrollado por Horton y Picca incluyó la colecta de ejemplares para herbario y el estudio de sus características, que permitió posteriormente su descripción científica. El material difundido registra ejemplares tanto en el Cerro Wayle como en el Domuyo.
La publicación científica que describe a Leucheria meloorum se encuentra disponible gratuitamente para su consulta.
https://phytotaxa.mapress.com/pt/article/view/phytotaxa.774.3.4
El descubrimiento confirma, además, la importancia de sostener la relación entre conservación, gestión territorial y ciencia. Conocer qué especies habitan las áreas naturales, cómo se distribuyen y de qué manera se adaptan a sus ambientes aporta información para comprender mejor el patrimonio natural que protege la provincia y fortalecer las decisiones destinadas a conservarlo.
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