miércoles 4 de noviembre de 2026

Atacó con un cuchillo a su sobrino y deberá pagarle una suma millonaria

El hecho ocurrió en enero de 2025 cerca de las lagunas de Epulafquen. La víctima perdió el bazo y sufrió una incapacidad permanente del 35 por ciento. El agresor ya había sido condenado en una causa penal a tres años de prisión condicional.

Atacó con un cuchillo a su sobrino y deberá pagarle una suma millonaria
miércoles 04 de noviembre de 2026

El juez Civil de la Circunscripción Alto Neuquén, Carlos Choco, condenó a un hombre a pagar casi 244 millones de pesos a su sobrino por las consecuencias de una agresión con arma blanca ocurrida durante una reunión familiar cerca de las lagunas de Epulafquen. La víctima sufrió una herida en el abdomen, debió ser operada de urgencia y quedó con una incapacidad permanente del 35 por ciento. 

El episodio ocurrió en enero de 2025. Después de una discusión, el hombre atacó con un cuchillo a su sobrino. El herido fue trasladado primero al hospital de Las Ovejas y luego derivado a Chos Malal, donde le extirparon el bazo.

Permaneció internado durante cinco días, necesitó drenajes y transfusiones de sangre y luego continuó con la recuperación de manera ambulatoria. Pudo volver a su trabajo en un taller mecánico tres meses después. 

El monto de la indemnización incluye la incapacidad física, el daño moral, dos años de tratamiento psicológico y gastos futuros por controles médicos y traslados.

Durante el juicio, el demandado -que apeló la sentencia y deberá ser revisada por la Cámara de Apelaciones 2- sostuvo que no había sido el único responsable de lo ocurrido. Afirmó que su sobrino estaba alcoholizado, que había iniciado la pelea y que utilizó el cuchillo para defenderse de una agresión. Choco consideró que esa versión no pudo probarse.    

Ya había sido condenado en la causa penal

El mismo episodio había sido investigado en el fuero penal. Allí, el hombre aceptó un procedimiento abreviado y fue declarado responsable del delito de lesiones gravísimas. Recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional. Esa sentencia impidió volver a discutir en el juicio civil si la agresión había ocurrido y quién había sido su autor.

“No corresponde reeditar en esta sede la existencia de la agresión ni la autoría culpable”, señaló Choco. Lo que todavía debía analizarse era si la conducta de la víctima había influido de alguna manera en el hecho y, por lo tanto, si correspondía reducir la indemnización.

Los testigos que participaron del encuentro dijeron que antes del ataque no habían visto enfrentamientos entre ambos. Ninguno presenció el momento exacto de la puñalada, pero tampoco hubo testimonios que confirmaran que el sobrino hubiera iniciado la agresión o se hubiera abalanzado sobre su tío.

El juez concluyó que no se había probado una conducta de la víctima que permitiera disminuir la responsabilidad del demandado. También sostuvo que considerar que había actuado en legítima defensa sería incompatible con lo que ya había quedado establecido en la causa penal.

Perdió el bazo y quedó con una incapacidad del 35 por ciento

La pericia médica determinó que el hombre quedó con una incapacidad física parcial y permanente del 35 por ciento. Para fijar ese porcentaje se tuvieron en cuenta la pérdida del bazo, las cicatrices de la operación y una secuela sensitiva.

El perito explicó que la ausencia de ese órgano implica un mayor riesgo de infecciones, controles médicos periódicos durante toda la vida y esquemas específicos de vacunación. También señaló que las limitaciones aparecen especialmente en actividades que requieren esfuerzos físicos intensos o sostenidos.

La víctima trabaja como mecánico. Un compañero contó que pudo regresar al taller, aunque con dolores y dificultades para hacer fuerza. Incluso tuvieron que incorporar una herramienta de impacto para evitar algunos esfuerzos durante las reparaciones.  

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