El modelo neuquino ingresa en una nueva etapa de consolidación
El modelo neuquino ya transita por una nueva etapa. Así lo dejó en claro el gobernador Rolando Figueroa al encarar la segunda mitad de su primer mandato con un mensaje nítido: profundizar el rumbo iniciado en 2023 sin alterar el equilibrio interno que caracteriza a La Neuquinidad. La centralidad en los habitantes de la provincia, más que una consigna, vuelve a consolidarse como el eje rector de la gestión.
El acto de asunción de las nuevas autoridades fue el escenario elegido para expresar esta renovación. No con palabras, sí con un mensaje evidente. Con el juramento de las ministras Josefina Codermatz (Juventud) y Tanya Bertoldi (Infraestructura), y de los secretarios Gustavo Coatz (Interior), Rubén Etcheverry (Copade), María Fernanda Villone (Deportes) y Ana Servidio (Vivienda), por citar sólo algunos, el gobierno dejó ver que el recambio no implica ruptura, sino fortalecimiento de una hoja de ruta que ya mostró resultados. Y esos resultados se apoya en la coexistencia armónica y equilibrada de distintas expresiones políticas.
Cada designación refleja una tarea clave para la etapa que comienza. Bertoldi asume la continuidad del histórico plan de obras públicas -rutas, escuelas, hospitales- que distingue al desarrollo neuquino. Coatz será una pieza estratégica para acelerar la regionalización, uno de los pilares del crecimiento equilibrado. Y Codermatz encabezará la jerarquización de un área que ya venía mostrando dinamismo a través de créditos y políticas destinadas a los jóvenes.
El Turismo, segunda economía provincial y clave para la Neuquén que se proyecta más allá de Vaca Muerta, también ingresa (en rigor acaba de ingresar) en un nuevo ciclo. La ministra Leticia Esteves ya activó una gestión centrada en modernizar infraestructura y potenciar destinos tradicionales y emergentes. Esta visión de largo plazo forma parte del diseño de políticas de Estado que busca consolidar el futuro económico de la provincia y con él el de las nuevas generaciones.
La profundización del modelo se da en un marco inmejorable: con acuerdos salariales ya firmados para 2026 -ATE y UPCN cerraron esta semana- y con un respaldo político inédito. Por primera vez, La Neuquinidad tendrá representación propia en ambas cámaras del Congreso nacional, con Julieta Corroza en el Senado y Karina Maureira en Diputados, lo que amplía la capacidad de gestión de los intereses provinciales en Buenos Aires.
Los primeros dos años de gobierno demostraron que los consensos amplios, construidos entre expresiones políticas diversas, son el motor del modelo neuquino. Gracias a esa articulación, la provincia logró sacar a la Salud de una crisis profunda, mejorar el sistema educativo, dejar atrás las aulas tráiler (proceso que se completará en 2027), poner en marcha un plan de becas, integrar a las petroleras en obras estratégicas y reforzar la seguridad. Todo esto, bajo un estricto plan de austeridad que redujo gastos superfluos, expulsó ñoquis y achicó la estructura política.
El nuevo Gabinete refleja ese equilibrio y la consolidación de una etapa que combina eficiencia, representación política y visión de futuro. Con Juan Luis Ousset en Jefatura de Gabinete; Jorge Tobares en Gobierno; Soledad Martínez en Educación; Guillermo Koenig en Economía; Lucas Castelli en Trabajo; Josefina Codermatz en Juventud; Martín Regueiro en Salud; Matías Nicolini en Seguridad; Gustavo Medele en Energía; Tanya Bertoldi en Infraestructura; y Leticia Esteves en Turismo y Ambiente, la provincia encamina un nuevo capítulo donde el modelo neuquino no sólo se sostiene: se profundiza.