2026-01-25

La estrategia de Figueroa consolida la baja del delito en Neuquén

La gestión del gobernador Rolando Figueroa logró consolidar en Neuquén una caída sostenida del delito que comenzó a evidenciarse en 2024 y se profundizó de manera significativa durante el último año. El resultado se apoya en una estrategia integral de seguridad que combinó inversiones, mayor presencia policial, despliegue territorial, prevención y fortalecimiento institucional, con impacto directo en la labor de la Justicia.

El punto de partida fue un escenario crítico. En diciembre de 2023, la nueva administración recibió un sistema de seguridad devaluado, tras la decisión del gobierno anterior de reducir el área de ministerio a secretaría, con el consiguiente recorte presupuestario. La menor jerarquía institucional se tradujo en menos recursos, menor capacidad operativa y una visible retracción de la presencia policial en las calles.

Consciente de la herencia que le había dejado Omar Gutiérrez, Figueroa diseñó un programa de inversiones orientado a recuperar el control territorial y enfrentar al delito en todas sus formas. La política incluyó la compra de móviles, chalecos y armamento, la incorporación de personal y la capacitación de los efectivos, junto con un proceso de depuración interna que derivó en la expulsión de oficiales, suboficiales y agentes involucrados en faltas graves o delitos.

Uno de los ejes centrales fue la decisión de asumir desde la órbita provincial la lucha contra el micro tráfico de drogas, un eslabón clave del delito urbano. Esa política derivó en una multiplicación de allanamientos y detenciones, además del derribo de aguantaderos y el secuestro de vehículos que luego fueron puestos al servicio de la Policía, fortaleciendo la capacidad operativa en el territorio.

El plan no se detuvo en lo ya realizado. Durante la última semana se incorporó tecnología para identificar drogas en el lugar de los secuestros y se sumaron más de 430 nuevos agentes destinados a reforzar la seguridad en las distintas regiones de la provincia. El incremento de controles permitió mejorar la prevención, optimizar los tiempos de respuesta y facilitar las investigaciones judiciales.

Las estadísticas oficiales reflejan el impacto de estas decisiones. En 2025, la cantidad total de delitos en Neuquén cayó un 30 por ciento respecto de 2024, al pasar de 28.233 hechos a 19.900. Una de las bajas más pronunciadas se registró en los delitos contra la propiedad, que descendieron un 33 por ciento, de 22.117 a 14.770 casos.

También se verificó una reducción del 15 por ciento en los delitos contra las personas, del 34 por ciento en los delitos contra la libertad y un leve descenso en los delitos sexuales. Aunque persisten desafíos y cada hecho delictivo sigue siendo un drama social, la provincia logró revertir una tendencia negativa y consolidar una política de seguridad basada en inversión, prevención y presencia efectiva del Estado.

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