Neuquén redefine su puerta de entrada: el Acceso Norte inicia una transformación histórica
El Acceso Norte, tal como se lo conoce hasta hoy, está a punto de cambiar por completo. Como una especie de termómetro urbano, este lugar por el que circulan más de 50 mil vehículos por día, mide el ritmo de una Neuquén Capital que no deja de crecer. Y es precisamente en este punto, donde el tránsito se vuelve vértigo y la ciudad parece comprimirse por unos metros, donde comienzan a levantarse dos obras llamadas a transformar para siempre la manera de entrar y salir de Neuquén: puente elevado con posibilidad de siete nuevas salidas; y estacionamiento subterráneo para 800 autos, con polo gastronómico.
El corazón de esa transformación inminente – se prevé para los próximos días la firma del contrato y el inmediato comienzo de las obras- será un puente elevado en forma de Y que reorganizará completamente el ingreso por avenida Raúl Alfonsín.
De esta manera, quien llegue a la ciudad desde el norte podrá elevarse sobre la traza y elegir camino: hacia la derecha, un desvío que permitirá ingresar por calle Jujuy; hacia la izquierda, una conexión directa hacia el centro a través de Diagonal 9 de Julio.
Debajo, el tránsito también encontrará su lógica: la calle Salta quedará como vía exclusiva de salida hacia el norte, pasando por debajo del nuevo puente y evitando los cruces a nivel que durante años generaron demoras y congestión.
“Estamos ante una transformación total de la accesibilidad en el norte de la ciudad”, dijo el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano de la Municipalidad de Neuquén, Alejandro Nicola.
La obra apunta a resolver uno de los puntos más exigidos del tránsito neuquino, incorporando cruces en desnivel que permitirán una circulación más fluida y segura. “Los cruces en desnivel son lo que la ciudad necesita para mejorar definitivamente el tránsito”, señaló Nicola.
El funcionario resaltó que “el nuevo acceso va a darle muchísima agilidad al ingreso y al egreso, y además incorporamos pasarelas para que los cruces peatonales puedan realizarse de forma segura en un sector donde circula muchísimo tránsito”.
Pero toda esta metamorfosis no termina aquí. El proyecto también ampliará el sistema de espacios verdes que conecta el Parque de la Confluencia, conformado por el Espacio de la Diversidad, el sector Della Valentina y la Plaza de la Mujer. Debajo de las estructuras del puente se crearán nuevas áreas parquizadas, senderos peatonales y zonas de descanso, integrando movilidad, paisaje urbano y recreación.
A pocos metros de todo este desarrollo, que demanda una inversión aproximada de 17 mil millones de pesos y un plazo de ejecución de un año, avanza otro proyecto que promete cambiar el paisaje urbano del sector: un estacionamiento subterráneo de dos plantas con capacidad para 800 vehículos, que en superficie dará lugar a un polo gastronómico con más de veinte locales.
“Esto está llamado a ser un nuevo punto de encuentro para la ciudad y toda la región. Se viene un lugar espectacular”, adelantó el funcionario.
En el caso del estacionamiento, la obra ya muestra avances significativos en su etapa inicial. “En estos momentos se está trabajando en el movimiento de suelo y la excavación para llegar al nivel cero, que ya está en un 99% de avance”, explicó Nicola.
“En los próximos días vamos a empezar a ver los camiones mixer con hormigón y los trabajos de armado de hierro, lo que significa que el estacionamiento empieza a tomar forma”, detalló.
La particularidad de estos dos proyectos es que combinan dos motores de desarrollo. Por un lado, el nuevo Acceso Norte —el puente elevado, los cruces en desnivel y la reorganización vial— es una obra pública financiada íntegramente con fondos municipales. Por otro, el estacionamiento subterráneo es una inversión completamente privada.
“Acá confluye lo que siempre decimos: la articulación entre lo público y lo privado”, destacó Nicola. “La obra vial es 100% pública y nos permite reordenar el tránsito de la ciudad. Y el estacionamiento es una inversión privada que surge a partir de una política de Estado de destinar el espacio y licitar una obra pública concesionada, para poder
generar nuevos espacios de estacionamiento en un punto estratégico”.
En relación al funcionamiento del tránsito durante el proceso constructivo del puente elevado, Nicola explicó que el desarrollo de la obra vial se realizará sin afectar la circulación diaria de quienes ingresan o egresan de la ciudad. Para ello, se realizarán desvíos pavimentados que garantizarán la continuidad del tránsito con dos carriles permanentes tanto de entrada como de salida.
“No va a haber interrupción del tránsito”, aseguró Nicola. “El ingreso a la ciudad se va a realizar a través de un desvío asfaltado antes de llegar al sector donde se construirán los puentes elevados, que permitirá girar a la derecha y entrar directamente por calle Jujuy con dos carriles de circulación”.
De la misma manera, quienes salgan de la ciudad por calle Salta, una vez superada la obra del estacionamiento subterráneo, encontrarán otro desvío pavimentado hacia la derecha, que permitirá retomar avenida Raúl Alfonsín a la altura de Doctor Ramón.
Así, mientras las excavadoras avanzan y el paisaje comienza a cambiar, el Acceso Norte empieza a transformarse en algo mucho más importante que una obra de infraestructura. Es, también, la construcción de una nueva puerta de entrada para una ciudad que sigue creciendo.