Abusó sexualmente de una niña: fiscal pidió 11 años de prisión
En una audiencia de determinación de la pena realizada hoy en la Ciudad Judicial, la fiscal del caso Carolina Mauri pidió 11 años de prisión efectiva para un varón, K.D.L.M, que abusó sexualmente de una niña de su entorno familiar, de forma continuada, en un barrio de la ciudad de Plottier.
Para pedir la pena, Mauri valoró como agravantes la extensión del daño causado, la diferencia de edad entre la víctima y el imputado, la reiteración de los hechos en el tiempo, entre otras. Como atenuantes, la funcionaria de la fiscalía tuvo en cuenta la carencia de antecedentes penales computables y que realiza tareas de cuidado de sus padres mayores de edad.
La fiscal del caso pidió que una vez que se fije la condena, se inscriba a K.D.L.M en el Registro de Personas Condenadas por Delitos contra la Integridad Sexual (RIPeCoDIS).
Por su parte, el defensor de los Derechos de Niñez y Adolescencia que intervino como querellante institucional en representación de la víctima, requirió que la pena sea de 11 años y 8 meses de prisión efectiva.
El delito por el cual K.D.L.M fue declarado penalmente responsable es abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda –continuado-, en carácter de autor.
El tribunal colegiado encargado de fijar la pena, integrado por los jueces Luis Giorgetti, Luciano Hermosilla y Cristian Piana, pasó a deliberar y comunicó que dará a conocer el veredicto dentro de las próximas 48 horas. Será en una audiencia de lectura de veredicto que la Oficina Judicial deberá fijar para tal fin.
Los hechos
La teoría del caso que acreditó el Ministerio Público Fiscal en un juicio y por la que requirió la condena, es que K.D.L.M abusó sexualmente de una niña de su entorno entre 2018 y 2020. Fue en un domicilio ubicado en un barrio de Plottier en el que el imputado, aprovechaba cuando la niña y su hermano quedaban a su cargo ya que los padres trabajaban.
Si bien fue declarado responsable y condenado, el nombre del imputado se mantiene con iniciales para resguardar la identidad de la víctima y evitar su identificación.