2026-04-06

Pasqualini: el nuevo tramo Paseo Costero ya está al 50% y sumará un mirador en el río Neuquén

Hay ciudades que se miran de espaldas. Durante años, Neuquén fue una de ellas: creció de cara a las rutas, al vértigo de los que llegan y se van. El río estaba ahí —ancho, paciente, silencioso— pero era más paisaje que destino. Algo que se bordeaba sin detenerse.

Todo esto cambió de manera rotunda a partir del desarrollo del Paseo Costero, una transformación que el municipio sostiene con recursos propios y una administración con superávit, y que en sólo 6 años pasó de tener 1,5 km a consolidar 34 kilómetros continuos. Ese proceso hoy sigue avanzando con la ejecución del tramo Chocón–Aguado.

“Estamos al 50%. Es el Paseo Costero que va sobre la margen del río Neuquén”, confirmó la secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini. “Todo lo que es defensa costera ya se trabajó y ahora estamos en la etapa que va a veredas, bicisendas, luminaria led y todo lo que es el equipamiento urbano”, precisó.

El proyecto, que demanda una inversión de 15.000 millones de pesos y que se financia con fondos municipales, estará listo para fines de agosto.

En total son más de 3 kilómetros nuevos de recorrido sobre la ribera del río Neuquén, que incluyen la construcción de veredas, bicisendas, calle vehicular, mobiliario urbano, iluminación led, defensa costera —ya ejecutada en todo el tramo— y un mirador sobre calle Figueroa.

Todo este desarrollo viene a fortalecer la columna vertebral paisajística de la ciudad. “La idea es poder consolidar esos 34 km continuos. Recordemos que hace 6 años teníamos 1 km y medio de Paseo Costero”, señaló Pasqualini.

Superávit y presupuesto propio: el modelo de gestión que impulsa las obras

El avance del Paseo Costero forma parte de una política de inversión sostenida con recursos municipales.

“Todo lo hacemos con superávit, con presupuesto propio, con una planificación”, afirmó Pasqualini.

“Nosotros también compartimos el concepto de una administración ordenada, pero nos diferencia que el superávit va a las obras que la ciudad necesita para cambiarle la calidad de vida a los ciudadanos y ciudadanas”, remarcó.

En ese sentido, señaló que la ciudad lleva adelante múltiples obras en simultáneo en distintos sectores como la Gran Avenida, los accesos por Avenida Alfonsín, además de intervenciones en barrios como Nueva Jerusalén y Mirador, ejemplificó.

Un nuevo mirador y la consolidación del perfil turístico

Entre los elementos más esperados se encuentra el mirador, que permitirá abrir una nueva relación visual con el paisaje. “Sí, vamos a tener un mirador sobre la calle Figueroa, que es lo que permite ver la inmensidad de nuestro río”, resaltó Pasqualini.

A partir de todos estos desarrollos que vienen a potenciar los paisajes de la ciudad, hay algo que cambió y los números lo muestran con claridad. Ya no es sólo una ciudad de paso. Es una ciudad que se elige.

“Teníamos un pernocte del 25% los fines de semana y ahora estamos cerca del 60%. Quiere decir que ese perfil turístico que buscábamos en la ciudad paulatinamente lo vamos logrando”, destacó.

La expansión hacia el río Neuquén permite ampliar y diversificar los espacios de uso, descomprimiendo sectores históricamente más concurridos y generando nuevas centralidades.

“Los neuquinos y neuquinas vamos disfrutándolo como espacio público a lo largo de los más de 30 km. En el verano vemos que las familias se han ido apropiando de los distintos sectores”, destacó.

El tramo Chocón–Aguado es, así, la escena de una transformación en tiempo real. Una obra que no solo suma infraestructura —veredas, bicisendas, iluminación led, mobiliario— sino que redefine el vínculo de la ciudad con su entorno natural.

Neuquén empieza a ser, cada vez más, una ciudad de cara a los ríos. Y no es una metáfora. Es una decisión.

Una decisión que cambia la forma en que se vive, pero también la forma en que se llega. Porque ahora, quien pasa, muchas veces se queda. Y quien se queda, entiende rápido que el río no es un límite. Es el centro.

Te puede interesar