De periferia a epicentro: cómo el norte de Neuquén Capital redefine el mapa de la ciudad
En la década del 80, Neuquén era un desierto por conquistar. Una ciudad joven, con pulso de pueblo grande, organizada en torno a un eje único: la Avenida Argentina. Allí se trazaban las divisiones —este y oeste, arriba y abajo— y también el ritmo de una comunidad de apenas 90 mil habitantes.
Cuatro décadas después, ese mapa quedó atrás. Hoy, Neuquén es una metrópolis dinámica, con más de 700 mil personas transitándola a diario. La brújula se corrió hacia el norte, y en ese corrimiento, la intersección de Soldi y Huilén emergió como un nuevo eje longitudinal y como epicentro de una ciudad que crece hacia donde antes no había nada.
Cuesta creerlo: hace menos de cinco años, en ese mismo punto había un microbasural. La irrupción de los barrios del Foro de la Meseta y los desarrollos impulsados por el IMUH comenzaron a reescribir el territorio. Nuevas calles, redes de agua y cloacas y nexos eléctricos acompañaron con planificación todo este desarrollo habitacional.
Ese impulso inicial fue acompañado por infraestructura vial estratégica. Avenidas como Soldi, Huilén, Los Paraísos y República de Eslovenia —antes apenas huellas— son hoy corredores que estructuran la conectividad del sector. En conjunto, esas obras representaron una inversión cercana a los 28 millones de dólares.
“Cuando decimos que el sector público es la chispa que enciende el motor del desarrollo privado nos referimos a ejemplos como los que se dan acá, en el norte de la ciudad. Desarrollamos las infraestructuras y empezaron a llegar inversiones, como el edificio de Ingeniería Sima y Sancor Seguros en el Polo Científico Tecnológico, o el Instituto Vaca Muerta que YPF instaló en un edificio construido con fondos municipales”, explicó el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola.
En ese paisaje en transformación, el Polo Científico Tecnológico se recorta como un faro. Allí ya funcionan dos edificios y se proyecta una tercera nave, en un ecosistema que articula inversión pública y privada para el desarrollo de tecnología aplicada a Vaca Muerta, la biomedicina y la biotecnología. “Acá está el futuro de Neuquén: la Muni, la Provincia, la academia y empresas se unieron para impulsar la Economía del Conocimiento”, dijo Nicola.
Pero lejos de conformarse con todo lo hecho, el crecimiento sigue en marcha y la zona permanece en obra permanente. En simultáneo a todo este desarrollo se fueron potenciando todos los sectores aledaños, como lo fue la pavimentación del sector barrio Patagonia en Terrazas, y otros hitos más recientes, como la pavimentación del 100% del Distrito 2, un desarrollo de más de 70 cuadras de asfalto, que incluyó la pavimentación de la Av. Las Bardas, un corredor de 15 cuadras que potencia el Parque Regional Las Bardas (un balcón de la ciudad con postales increíbles).
“Estamos avanzando hacia una ciudad de 15 minutos, creando nuevas calles, conectando barrios y mejorando la calidad de vida de los vecinos”, señaló Nicola.
Hoy, esa expansión se traduce en cinco obras simultáneas. Entre ellas, la pavimentación de calle Pilmaiquén, una nueva traza que unirá Soldi con Cabellera del Frío; la finalización de calles Cabellera Esencial y Choique; y el reordenamiento vial de Cabellera del Frío con Av. Raúl Alfonsín.
Más al norte, en Av. Soldi y Los Paraísos, en estos momentos se avanza con una obra clave para la seguridad eléctrica: la incorporación de estructuras de alta tensión para garantizar la altura adecuada y una circulación plena en la rotonda. “Esta es una obra fundamental y un ejemplo de crecimiento y expansión, porque cuando el EPEN desarrolló estas infraestructuras eléctricas, la altura libre se pensó para una zona rural y estuvo muy bien en su momento porque así lo era, pero hoy todo este sector se convirtió en epicentro urbano”, dijo Nicola, quien agregó que “es la primera vez en la historia que el municipio interviene en una obra de 132 KV, por supuesto cumpliendo con todos los trámites de aprobaciones del EPEN”.
Allí mismo, la Avenida Soldi, esa misma que hasta hace poco no aparecía en Google Maps y que hoy es una de las más utilizada por los neuquinos, sigue extendiéndose con el desarrollo de 1.000 nuevos metros hasta Distrito 6, pretendiendo en un futuro próximo poder vincular la Avenida Raúl Alfonsín (ex Ruta Provincial 7) con el Hospital Norpatagónico, atravesando y uniendo diferentes barrios de la ciudad.
En paralelo, es inminente el comienzo de la pavimentación de Alpataco, que está llamada a convertirse en una avenida de 1.000 metros de extensión, con dos carriles por sentido y una rotonda en su vinculación con Cabellera del Frío.
En Neuquén, la ciudad no se limita a crecer: se está redibujando en tiempo real. Donde antes había vacío, hoy hay trama. Donde había periferia, hoy hay centralidad. Y en ese movimiento constante, la obra pública no solo acompaña el crecimiento: lo anticipa, lo ordena y lo convierte en futuro.