Volvieron de la veranada las primarias trashumantes
La semana pasada, el equipo de la modalidad de Educación Rural del Consejo Provincial de Educación (CPE) y la directora del distrito regional VII, Sandra Monsalve acompañaron a 21 estudiantes de los niveles Inicial y Primario y a docentes de la primaria 110 en su regreso al edificio escolar, luego de más de un mes de clases repartidos en los puestos de veranada de sus familias.
Las escuelas primarias N° 6 de Huncal, N° 110 de Pichaihue y N° 330 de Trahuncura, de jornada completa y con período marzo-diciembre, se caracterizan por el acompañamiento territorial a sus comunidades educativas que adoptan la tradición ancestral de la cría de ganado mediante la trashumancia como medio de vida.
La responsable de la modalidad educativa, Fátima Piussi, explicó cómo es el modelo neuquino para el funcionamiento de una escuela trashumante con el ejemplo de la N° 110. Entre marzo y mediados de abril se desarrolla el período escolar de trashumancia que, en estas escuelas, “requiere un gran compromiso docente porque se llevan las propuestas pedagógicas a los diferentes sitios para veraneo a los que se trasladan las familias -incluyendo Cajón de los Barros, Las Lecheras, Cajón de Hualcupen, Siete Cascadas, Cajón Chico y Portezuelo-; hasta el retorno a los hogares. Ese tiempo de vinculación que hace la escuela en el territorio y con los estudiantes hasta volver al edificio propio se llama período de trashumancia”.
En el caso de la primaria de Pichaihue, el establecimiento vive tres días de abril en los que su comunidad educativa realiza el arreo de animales desde las tierras de veranada, durante esas jornadas las y los docentes permanecen en el establecimiento acondicionando los espacios y aguardando la llegada de sus estudiantes. En esta ocasión, Piussi destacó que “a lo largo del pasillo principal armaron una galería de fotos recuperando la historicidad del mes y medio que tuvieron clases en los puestos”.
Esta metodología de funcionamiento territorial comprende un importante despliegue institucional que permite desarrollar todas las áreas curriculares -incluidas las materias de Música, Plástica, Educación Física y Cultura Mapuche- en entornos naturales. “Los maestros llevan materiales didácticos y recursos de clases en sus mochilas y los chicos asisten en el horario de clases con sus guardapolvos para garantizar el proceso de enseñanza y aprendizaje”, subrayó la funcionaria. Luego agregó que “en estas comunidades que la escuela se traslada para acompañar a las familias, se da una vinculación muy significativa porque también requiere de las familias que abran las puertas de sus puestos”.
Desde el distrito escolar VII se garantiza a las y los educadores el combustible para el traslado hasta donde llegan los caminos y luego continúan durante los metros finales a pie.