2026-05-13

Semana Mundial del Parto Respetado: transitar el nacimiento de manera segura

La Semana Mundial del Parto Respetado se lleva a cabo del 13 al 19 de mayo fue impulsada en 2004 por la Asociación Francesa por el Parto Respetado (AFAR), con el objetivo de visibilizar la necesidad de una atención que priorice el bienestar emocional y físico, la información adecuada y el respeto por los tiempos y decisiones de la persona gestante y su familia durante el embarazo, parto y posparto.

El parto respetado promueve el derecho de cada persona gestante a recibir información clara, tomar decisiones informadas, estar acompañada y transitar el nacimiento de manera segura y respetuosa, evitando intervenciones innecesarias y respetando los tiempos de cada proceso.

Además, contempla prácticas fundamentales para la salud y el bienestar de la mamá y el bebé, como el contacto piel con piel inmediato, el inicio temprano de la lactancia y la no separación innecesaria del binomio.

En tanto, según UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el parto respetado o humanizado es el modelo de atención que incorpora de manera explícita las opiniones, necesidades y valoraciones emocionales de las personas gestantes en todos los momentos del proceso: embarazo, parto y posparto.

El mismo implica el acceso a información plena, el respeto de los tiempos biológicos y psicológicos de cada persona, la autonomía en la toma de decisiones y la libertad de elegir a quien acompañe ese proceso. No es un modelo que reste centralidad a la atención médica: es un modelo que la complementa poniéndola al servicio de las necesidades y derechos de quien pare y de quien nace.

En el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado el Dr. Hernán Jensen, miembro de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA), y la Dra. Cecilia Baston, coordinadora de Internación Conjunta del Sanatorio Otamendi, hablaron sobre cinco prácticas que están transformando la experiencia del nacimiento.

Las cinco prácticas que transforman la experiencia del nacimiento

1) Parto en el agua: conexión, relajación y menos intervenciones. Esta modalidad permite que la persona gestante transite el trabajo de parto y, en algunos casos, también el nacimiento dentro de una bañera con agua tibia. “El agua ayuda a relajar los músculos, aliviar el dolor, facilitar el movimiento y reducir intervenciones médicas en la persona gestante”, explica el Dr. Jensen, quien también trabaja como jefe de Obstetricia del citado sanatorio, primera institución en Buenos Aires en contar con una pileta de hidroterapia habilitada para este tipo de partos y añadió: “Para muchas mujeres, parir en el agua es una forma de vivir el nacimiento de manera más consciente y conectada con el cuerpo”.

2) Internación conjunta: es una modalidad de atención que pone al recién nacido y su familia en el centro del cuidado. Su principal objetivo es evitar separaciones innecesarias y promover un vínculo continuo, que estimule la comprensión de las necesidades y el comportamiento del bebé. De este modo, se fomenta la confianza y la participación activa de los padres en el cuidado de su hijo desde el inicio.

3) Contacto piel a piel: el primer abrazo importa y, tras el nacimiento, un procedimiento cada vez más adoptado es colocar al bebé directamente sobre el pecho de su madre para mantener un contacto piel a piel ininterrumpido y de la misma forma, se lo traslada desde la sala de parto hasta la habitación. “El contacto piel a piel es una práctica recomendada con evidencia que permite el inicio del vínculo y la lactancia, además de favorecer la adaptación a la vida extrauterina”, indica la Dra. Baston.

4) La hora sagrada: es la primera hora de vida del bebé, en la que se evita cualquier intervención innecesaria para privilegiar el encuentro íntimo entre madre e hijo. “El contacto piel a piel inmediato tras el nacimiento favorece el inicio del vínculo y el apego y facilita el comienzo de la lactancia. Durante este período, ocurren una serie de fenómenos hormonales en los que el bebé manifiesta conductas innatas que le permiten vivir esta experiencia: se encuentra en un estado de alerta ideal para ello”, agrega la especialista.

5) Acompañamiento continuo: no parir sola y elegir quién acompaña el parto es un derecho. Ya sea la pareja, una amiga o un familiar, la presencia de una persona de confianza puede marcar una gran diferencia. “El acompañamiento disminuye el miedo y mejora la experiencia del parto. Por eso, es crucial que las personas gestantes puedan elegir quién estará con ellas durante ese momento”, remarca el Dr. Jensen.

Una ley que respalda estos derechos

Argentina cuenta con un marco normativo sólido en esta materia y es la Ley Nacional N° 25929 de Parto Humanizado, sancionada en 2004 y reglamentada en 2015, la cual reconoce los derechos de las personas gestantes al trato digno y respetuoso, a la información sobre cada intervención, a un parto natural que respete sus tiempos, y a elegir libremente a la persona que las acompañe.

Por su parte, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó en 2020 la Ley N° 6365 de Parto Respetado y Atención Perinatal, que regula en detalle los mecanismos y condiciones necesarias para garantizar estos derechos en el ámbito local, tanto en el sistema público como privado. Según la Ley Nacional N° 25.929, toda persona gestante tiene derecho a:

  • Ser informada y participar activamente en las decisiones sobre su cuerpo y su parto.
  • Elegir quién la acompañará durante el trabajo de parto, el parto y el posparto.
  • Recibir un trato digno, sin violencia verbal, física, ni simbólica.
  • Ser atendida de manera respetuosa, evitando intervenciones innecesarias como episiotomías, cesáreas sin justificación, entre otras.
  • Estar en contacto piel con piel con la persona recién nacida y favorecer la lactancia desde el inicio. Tenerla al lado durante la permanencia en el hospital o maternidad, siempre que no requiera de cuidados especiales.
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