2026-05-17

Neuquén defiende a la universidad pública mientras Nación la asfixia

Mientras el gobierno nacional profundiza el ajuste sobre las universidades públicas y las somete a una asfixia presupuestaria que pone en riesgo su funcionamiento, en Neuquén ocurre exactamente lo contrario.

La administración de Rolando Figueroa decidió fortalecer a la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) con inversiones concretas, convenios estratégicos y programas destinados a garantizar que miles de jóvenes neuquinos puedan acceder a una formación superior de calidad. En tiempos donde desde la Casa Rosada se cuestiona el rol del Estado en la educación, la provincia eligió respaldar a una institución que históricamente ha sido sinónimo de movilidad social ascendente.

La semana estuvo marcada por una nueva Marcha Federal Universitaria contra las políticas del gobierno de Javier Milei. De norte a sur y de este a oeste, decenas de miles de personas tomaron las calles de las principales ciudades del país para reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y denunciar el deterioro que atraviesan las casas de altos estudios. La defensa de la universidad pública volvió a convertirse en una bandera transversal, sostenida no sólo por estudiantes y docentes, sino también por familias enteras que entienden que allí se juega buena parte del futuro argentino.

En ese contexto nacional de incertidumbre, Neuquén marca una diferencia profunda. El gobierno provincial no se limitó a expresar respaldo discursivo hacia la UNCo, sino que avanzó en políticas concretas que demuestran una mirada estratégica sobre la educación superior. Desde el inicio de la gestión, Figueroa consolidó una relación institucional estrecha con la universidad, convencido de que el desarrollo de la provincia necesita profesionales formados en el territorio y comprometidos con las necesidades regionales.

Los convenios firmados entre la provincia y la universidad reflejan esa visión. La participación de la UNCo en el cálculo del Producto Bruto Geográfico neuquino, las capacitaciones y diplomaturas para agentes de Salud y Trabajo, la implementación de la Ley Yolanda y las mejoras de accesibilidad, iluminación y del comedor universitario son muestras de una política pública que integra conocimiento académico con gestión estatal. No se trata solamente de financiar estructuras, sino de potenciar el rol de la universidad como motor de desarrollo y planificación.

A ello se suman herramientas claves para garantizar el acceso y la permanencia de los estudiantes. Las Becas Gregorio Álvarez, con montos de hasta 500 mil pesos para universitarios que deben estudiar lejos de sus hogares, representan un respaldo decisivo para cientos de familias. También el boleto gratuito para estudiantes terciarios y universitarios y la creación de una nueva sede de la UNCo en el Alto Neuquén, con base en Chos Malal, Andacollo y Buta Ranquil, expresan una decisión política clara: descentralizar oportunidades y acercar la universidad a cada rincón de la provincia.

La educación pública superior iguala oportunidades. Esa es quizás la discusión de fondo que hoy atraviesa a la Argentina. Mientras el ajuste nacional amenaza con convertir a la universidad en un privilegio para pocos, Neuquén apuesta a sostenerla como una herramienta de inclusión y progreso colectivo. Allí radica una diferencia central de modelos: uno que recorta y debilita, y otro que entiende que invertir en universidades públicas es invertir en el futuro, en el crecimiento y en la dignidad de toda una sociedad.

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