Salud mamaria: el desafío de ampliar el cuidado más allá de los controles médicos
El cáncer de mama es la principal causa de muerte oncológica en mujeres en Argentina, cada año se diagnostican más de 22.000 nuevos casos y alrededor de 7.000 mujeres mueren a causa de esta enfermedad, según datos del Instituto Nacional del Cáncer, sin embargo, más del 90% de los casos puede curarse si se detecta a tiempo.
Frente a este escenario, la mamografía continúa siendo una herramienta central para la detección temprana, junto con el acceso a información clara y a controles médicos oportunos que permitan fortalecer el cuidado de la salud mamaria.
Este jueves se conmemora el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, jornada que invita a reforzar una mirada más activa e integral porque cuidar la salud mamaria también implica contar con información clara, reconocer señales de alerta, acceder a controles médicos oportunos e incorporar hábitos cotidianos que contribuyan a la salud en general y a la salud mamaria en particular.
En el marco de este Día Internacional, la Fundación Instituto Natura y Avon comparte nuevos hallazgos del Índice de Concientización sobre el Cáncer de Mama en Argentina 2025, una herramienta que mide el nivel de conocimiento y las prácticas de las mujeres mayores de 18 años sobre el cuidado mamario, la detección temprana y el tratamiento del cáncer de mama.
Los datos del estudio
Los hallazgos de la investigación refuerzan la importancia de sostener la conversación durante todo el año, promoviendo una cultura de cuidado que integre detección temprana, información confiable y prácticas cotidianas de cuidado.
Un primer dato que sintetiza el cuadro de situación en Argentina es que solo 4 de cada 10 mujeres tienen información suficiente para cuidar su salud mamaria, mientras que el relevamiento muestra que existe una alta predisposición a incorporar cambios vinculados al cuidado de la salud mamaria: el 57% de las mujeres declara tener mucha disposición a modificar hábitos para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama, mientras que el 26% manifiesta alguna disposición.
En conjunto, esto representa a más de 8 de cada 10 mujeres con una actitud positiva frente al cambio. Sin embargo, esa intención convive con una brecha concreta: al consultar espontáneamente por hábitos saludables asociados a la reducción del riesgo, el 42% no menciona ninguno.
“El Índice nos muestra que todavía tenemos una oportunidad muy concreta: seguir fortaleciendo la información y ampliar la forma en que hablamos del cuidado de la salud mamaria. Los controles médicos y la mamografía son fundamentales para la detección temprana, pero también necesitamos que más mujeres puedan reconocer qué hábitos y prácticas cotidianas forman parte del cuidado de su salud en general. Desde la Fundación creemos que hablar de salud de las mujeres también implica promover información clara, accesible y sostenida en el tiempo”, afirmó Florencia Mezzadra, gerente de la entidad.