2026-06-05

Llegó el equipamiento para completar la planta cloacal de Chos Malal

Hay obras que cuentan historias. La que avanza estos días en la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Chos Malal no habla solamente de caños, bombas y reactores: habla de una ciudad que creció tanto que ya necesita lo que durante veinte años no hizo falta.

El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) descarga hoy en la localidad cabecera del Alto Neuquén el equipamiento electromecánico que permitirá poner en funcionamiento el segundo módulo de la planta de tratamiento, una estructura que fue construida en 2003 pero que jamás fue necesario utilizar. La razón es tan simple como elocuente: en aquel momento, las conexiones cloacales existentes no lo requerían. Dos décadas después, el crecimiento poblacional y urbano de Chos Malal cambió ese panorama por completo.

Un módulo en espera, una ciudad en movimiento

La planta de tratamiento fue inaugurada hace más de veinte años con dos módulos. El primero funcionó sin problemas; el segundo quedó en reserva. No por falla técnica ni por abandono, sino porque la demanda simplemente no lo exigía. Hoy esa reserva se convirtió en urgencia.

Desde el EPAS se destacó que esta situación habla del crecimiento que está teniendo Neuquén y en particular la localidad cabecera del Alto Neuquén. Esta afirmación condensa décadas de expansión urbana en el norte neuquino: más familias, más barrios, más conexiones a la red cloacal, y por lo tanto más efluentes que tratar.

La refuncionalización del módulo 2 no es, en ese sentido, una obra de reparación. Es de reconocimiento: la infraestructura le da la razón a una ciudad que decidió crecer.

Qué llega y qué se hace

El equipamiento que comenzó a ingresar a Chos Malal incluye bombas, agitadores, aireadores y los accesorios necesarios para poner en marcha el módulo inactivo con un desembolso de 1.100 millones de pesos. Con su instalación, la obra alcanzará un avance del 62%, dentro de un contrato firmado el año pasado durante el aniversario de la localidad, con una inversión que trepa a los 2.288 millones de pesos.

En este envío arribaron a la localidad tres bombas del pozo de bombeo principal, 12 aireadores, cuatro agitadores y tres bombas de recirculación de barros, más todos los accesorios para la puesta en funcionamiento. Los trabajos no se limitan al módulo nuevo. En el conjunto de la planta se intervienen también el pozo de bombeo -con bombas cloacales nuevas-, el desarenador, la sala de desinfección, donde se instalarán dosificadoras de hipoclorito de sodio, y el laboratorio, que recibirá instrumentos de medición actualizados. Las playas de secado de barros también serán refuncionalizadas.

En el módulo 2 en particular, la obra contempla el reacondicionamiento del reactor biológico, los dos sedimentadores secundarios y la modernización de los tableros eléctricos. Se suma un nuevo sistema de aireación completo, bombas de recirculación de barros y la puesta a punto de la infraestructura edilicia, incluyendo pintura interior y exterior y el acondicionamiento de las barandas de protección.

Parte de un compromiso provincial

La obra forma parte del Pacto de Gobernanza II, el acuerdo mediante el cual la provincia del Neuquén coordina con los municipios una política integral de gestión del agua potable y cloacas. La inversión en Chos Malal es una de las tantas que el EPAS lleva adelante como parte de ese plan, con el objetivo de fortalecer los servicios públicos con una mirada puesta en el desarrollo equilibrado del territorio.

Equilibrio territorial que, en el caso del Alto Neuquén, pasa necesariamente por garantizar que la infraestructura sanitaria acompañe el ritmo de una ciudad que ya no cabe en la planta que le construyeron hace veinte años.

Te puede interesar