De una institución al borde de la parálisis a un modelo de gestión moderna y transparente
Fauna de Neuquén atraviesa uno de los momentos más importantes de sus 49 años de historia. Luego de más de dos años de trabajo sostenido, el organismo logró revertir una situación crítica y avanzar hacia un modelo de gestión basado en la transparencia, la modernización tecnológica y el fortalecimiento operativo de los guardafaunas provinciales.
Cuando comenzó esta etapa de gestión, la realidad era preocupante. La institución enfrentaba serias dificultades económicas y operativas: móviles fuera de servicio, escasez de combustible, deudas acumuladas y una capacidad de respuesta limitada para cumplir adecuadamente las tareas de control, conservación y fiscalización en el territorio neuquino.
Sin embargo, el compromiso del equipo de trabajo y la firme decisión del gobernador Rolando Figueroa permitieron iniciar un proceso de recuperación que hoy muestra resultados concretos
Uno de los principales avances fue la modernización integral de los sistemas de administración de pesca y caza deportiva, incorporando herramientas digitales que mejoraron la eficiencia, simplificaron trámites y garantizaron una administración más transparente de los recursos. Como resultado, durante la temporada 2025-2026 se emitieron más de 76 mil permisos de pesca deportiva, con una recaudación superior a los 1.619 millones de pesos, mientras que la actividad cinegética generó ingresos por más de 173 millones de pesos.
La recuperación financiera permitió reinvertir en la propia institución. Se desarrollaron sistemas digitales de fiscalización, se incorporó equipamiento tecnológico para el personal de control, se implementó una red de monitoreo ambiental con más de 180 cámaras, se fortalecieron los centros de vigilancia y se incorporaron drones de última generación para la supervisión de áreas remotas. Además, se avanzó en proyectos de inteligencia artificial aplicados a la conservación y monitoreo de la fauna silvestre.
Pero más allá de los números y la tecnología, el cambio más importante fue la recuperación de la capacidad operativa de los guardafaunas provinciales. Hoy la institución cuenta con mejores herramientas para proteger los recursos naturales, combatir la caza furtiva, fortalecer los controles de pesca y acompañar a las comunidades de toda la provincia.
La transformación también se refleja en la transparencia de la gestión. La digitalización de los procesos permite conocer con precisión los recursos que ingresan, cómo se administran y cuáles son las inversiones realizadas, fortaleciendo la confianza pública y garantizando que los fondos generados por la actividad vuelvan a la conservación y al fortalecimiento institucional.
A dos años de haber iniciado este camino, Fauna demuestra que es posible transformar una situación crítica en una oportunidad de crecimiento. Hoy la institución se encuentra más fuerte, más moderna y mejor preparada para afrontar los desafíos de la conservación de la biodiversidad neuquina, honrando la vocación de servicio de sus Guardafaunas y consolidando una gestión que apuesta al futuro.