Controles que fortalecen la confianza
La implementación de los exámenes toxicológicos obligatorios y sorpresivos para funcionarios públicos marca un antes y un después en la provincia de Neuquén.
La medida impulsada por el gobernador Rolando Figueroa responde a una demanda creciente de la sociedad argentina en general: que quienes ejercen responsabilidades de gobierno estén sometidos a estándares de conducta altos. En Neuquén rige la tolerancia cero y el gobierno actúa en consecuencia. En otras regiones del país, no.
La decisión no surge de la improvisación ni de una búsqueda de impacto mediático. Por el contrario, forma parte de una política integral de transparencia y fortalecimiento institucional que -en este caso puntual- comenzó con el propio gobernador y otras autoridades provinciales sometiéndose voluntariamente a los controles. Hoy, aquello que fue un gesto se transforma en una obligación para todos.
El amplio consenso social que acompaña a esta iniciativa tiene una explicación sencilla. Resulta lógico que exista respaldo hacia mecanismos que aporten controles concretos, objetivos y transparentes sobre quienes ocupan cargos de máxima responsabilidad.
Además, la reglamentación establece procedimientos rigurosos, sorteos aleatorios, instancias de verificación y garantías para los funcionarios evaluados. Lejos de perseguir personas, el sistema busca proteger la integridad de las instituciones y reforzar la confianza pública.
La lucha contra las drogas no puede limitarse a los discursos. Requiere acciones concretas y coherentes. Por eso resulta tan importante que el Estado provincial predique con el ejemplo y exija a sus máximas autoridades las mismas conductas responsables que promueve en toda la sociedad.
Neuquén vuelve a colocarse a la vanguardia con una medida que pocas jurisdicciones se animaron a implementar. El mensaje es claro: la función pública exige compromiso, transparencia y responsabilidad. Y cuando esos valores se traducen en hechos, la confianza de la sociedad en sus instituciones sale fortalecida.