Elecciones 2027: el calendario que empieza a mover el tablero político neuquino
Las elecciones de 2027 todavía no tienen fecha, pero en Neuquén ya comenzó una discusión que anticipa buena parte de la estrategia política del oficialismo: cuándo votar. La eventual eliminación de las PASO nacionales podría liberar agosto y dejar a la provincia frente a dos opciones concretas: ese mes o septiembre.
La definición no será solamente electoral. El calendario de obras, las condiciones climáticas y la posibilidad de llegar a las urnas con proyectos de alto impacto encaminados también pesan en la discusión.
El gobernador Rolando Figueroa fue el primer mandatario provincial en pronunciarse a favor de eliminar o suspender las primarias nacionales. Su respaldo al proyecto impulsado en el Congreso se produjo en un momento en que el Gobierno nacional necesitaba sumar apoyos por fuera de La Libertad Avanza.
La decisión tuvo además una negociación con resultados para Neuquén. Durante su visita a Buenos Aires, Figueroa avanzó en acuerdos vinculados con una deuda de unos 300 millones de dólares, el traspaso de rutas nacionales con financiamiento y la continuidad de los beneficios de la Ley de Zona Fría, que mantiene descuentos de entre el 30% y el 50% en las facturas de gas de los usuarios patagónicos alcanzados por el régimen.
Con las PASO todavía en discusión, el oficialismo neuquino comenzó a mirar el escenario que podría abrirse si finalmente desaparecen del calendario.
El diputado provincial del MPN y dirigente de Primero Neuquén, Claudio Domínguez, reconoció que agosto y septiembre son las alternativas que están sobre la mesa, aunque remarcó que todavía no existe una fecha definida.
La diferencia de preferencias ya es visible: Figueroa se inclina por agosto y Mariano Gaido por septiembre. El intendente de la capital apuesta a contar con algunas semanas adicionales para mostrar avances de gestión antes de la elección.
Ese margen no es menor. Para 2027 está prevista una fuerte concentración de obra pública en el área metropolitana. La planificación contempla intervenciones sobre la Ruta 22, nuevos accesos, trabajos vinculados con la segunda vía de la autovía y la obra elevada proyectada en el sector de Casimiro Gómez y Ruta 67.
El objetivo es que Neuquén capital, Plottier y Centenario lleguen al segundo semestre con obras terminadas o en una etapa avanzada de ejecución. En términos electorales, septiembre permitiría mostrar más resultados; agosto, en cambio, adelantaría la definición antes de que avance la primavera.
También hay dos hitos que forman parte de esa cuenta regresiva. Para fines de abril está prevista la entrega de unos mil lotes en el sector Z1, cerca del Hospital Norpatagónico. Y entre abril y mayo el Gobierno espera habilitar una primera etapa del complejo sanitario.
Son obras que, por calendario, podrían convertirse en parte del paisaje electoral de 2027.
Por ahora, sin embargo, la fecha sigue abierta. La primera definición no está en Neuquén, sino en el Congreso: qué ocurrirá con las PASO nacionales. Si desaparecen, la provincia tendrá mayor libertad para fijar su propio cronograma y sostener la elección local al margen de la presidencial.
El tablero empieza a ordenarse alrededor de dos meses. Figueroa mira hacia agosto; Gaido, hacia septiembre. La diferencia parece pequeña en el calendario, pero puede ser decisiva en la estrategia política.