Un nuevo informe de UNICEF retrata la trayectoria de la infancia en las provincias argentinas
UNICEF Argentina lanzó este miércoles “Crecer en Argentina: Panorama provincial de la infancia”, un nuevo informe que explora cómo viven niñas, niños y adolescentes en todas las provincias del país.
El documento analiza aspectos clave para su desarrollo, como las condiciones socioeconómicas, la situación de la educación, de la salud y del embarazo de niñas menores de 15 años, un fenómeno que puede estar asociado a contextos de violencia y vulneración de derechos.
Se trata de la primera edición de un informe que se actualizará anualmente y permitirá a cada provincia monitorear la evolución de las condiciones de vida de niñas, niños y adolescentes en su territorio.
Como parte de esta iniciativa, UNICEF convoca a los gobiernos provinciales a firmar el Compromiso por la niñez y la adolescencia, con el fin de dejar plasmada la voluntad de cada jurisdicción de priorizar la agenda de la niñez y lograr mejoras en los indicadores que reúne el documento.
“Basado en datos oficiales, este nuevo informe ofrece una mirada integrada sobre las desigualdades territoriales que atraviesan las niñas, niños y adolescentes en las provincias argentinas, y permite reconocer en qué áreas se registran avances y cuáles requieren esfuerzos adicionales. De esta manera, puede constituir un insumo para orientar la política pública”, explicó el Representante de UNICEF en Argentina, Rafael Ramírez Mesec.
El Panorama provincial de la Infancia contiene una herramienta de análisis denominada Índice Provincial de Niñez que centraliza, en una sola medida, datos sobre condiciones materiales, educación, salud y violencia. Para reunir toda esa información, los indicadores se convirtieron a una escala común que va de 0 a 1. En esa escala, los valores más próximos a 1 representan condiciones relativamente más favorables, mientras que los valores cercanos a 0 indican mayores desafíos.
La edición correspondiente a 2025, lanzada hoy durante un evento junto a la provincia de Chubut, muestra un país con diferencias provinciales marcadas. De acuerdo con los resultados, las provincias patagónicas y Ciudad de Buenos Aires presentan las condiciones más favorables sobre la situación de la infancia, mientras que en el otro extremo se concentran principalmente jurisdicciones del norte del país.
“El lugar donde una niña o niño vive continúa asociado con diferencias considerables en sus condiciones materiales, sus oportunidades educativas, sus resultados sanitarios y las situaciones de violencia. Conocer qué lugar ocupa cada jurisdicción en esa escala sobre condiciones de vida de chicas y chicos es importante; comprender por qué ocupa ese lugar es lo que permite comenzar a modificarlo”, afirmó el Especialista en Inclusión y Monitoreo de UNICEF Argentina, Sebastián Waisgrais.
La medición también comprende el análisis de los indicadores durante el período 2016-2025. La comparación a lo largo de este lapso muestra una evolución general favorable. El promedio nacional aumenta y 22 de las 24 jurisdicciones alcanzan al final del período un valor superior al registrado al comienzo. El mayor avance se registra en Chaco, y también se observan progresos importantes en otras provincias del norte como Salta y Misiones, y del centro del país, como Entre Ríos, lo cual refleja que el progreso no quedó concentrado en provincias que ya ocupaban posiciones más favorables.
Al observar cada una de las dimensiones que componen el índice durante ese período, la educación y la salud aparecen como los principales desafíos transversales. La dimensión asociada a las condiciones socioeconómicas muestra una recuperación, aunque conserva diferencias provinciales muy marcadas. La dimensión de violencia presenta resultados territoriales heterogéneos y subraya la necesidad de sostener políticas preventivas.
“El índice hace visibles esas diferencias y permite orientar recursos hacia los territorios donde las brechas son mayores o donde se combinan varias privaciones. Utilizada de esta manera, esta herramienta puede contribuir a que las políticas destinadas a niñas, niños y adolescentes se apoyen en diagnósticos más integrales, metas más claras y mecanismos de seguimiento más estables”, subrayó Ramírez Mesec.
Fuente: Unicef