2026-08-28

Ana Grisoni y Daniela Hernández, nuevas embajadoras del vino neuquino

El vino neuquino tiene en su historia mucho más que viñedos, bodegas y etiquetas. También tiene personas que, desde distintos ámbitos, trabajan para comunicarlo, acercarlo a nuevos públicos y defender el valor de un producto que forma parte de la identidad productiva y gastronómica de la provincia.

En ese camino, Ana Grisoni y Daniela Hernández fueron reconocidas como embajadoras del vino neuquino una nueva categoría desde 2026 del Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina, durante una ceremonia realizada en el marco de La Noche del Pinot, en el Centro de Convenciones Domuyo de la ciudad de Neuquén.

La distinción fue otorgada por el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén, en un encuentro que contó con la presencia de la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves; el subsecretario de Turismo, Sergio Schiaccitano; el presidente de NeuquénTur, Gustavo Fernández Capiet; y la gerenta general de NeuquénTur, Silvana Cerda.

El reconocimiento pone en valor el recorrido de dos profesionales que, desde la sommellerie, la gastronomía, la capacitación y el contacto directo con productores y consumidores, contribuyen a posicionar los vinos de Neuquén y a fortalecer el vínculo entre el vino, el turismo y la identidad provincial.

Ana Grisoni: una vida ligada al vino y al territorio

Guía de turismo y sommelier, Ana Grisoni lleva casi dos décadas vinculada a la actividad vitivinícola. Su trayectoria incluye trabajo en distintas bodegas, degustaciones y vinotecas, pero existe un lugar que ocupa un sitio especial en su recorrido: el viñedo.

Estoy muy feliz, contenta por el reconocimiento y por todo lo que genera el vino”, expresó luego de recibir la distinción.

Para Grisoni, ser embajadora implica asumir una responsabilidad que trasciende el reconocimiento personal. Junto a Daniela Hernández y Sergio Landoni, también reconocido como embajador, tendrá la tarea de representar y promover un producto que considera único.

Tenemos la responsabilidad de ser embajadores del vino, de representar un producto que es único y reconocido a nivel mundial. Junto a Sergio y a Daniela vamos a salir a defender la industria y el vino”, afirmó.

Su vínculo con el sector comenzó hace casi 20 años y se desarrolló especialmente en las bodegas, un ámbito que reconoce como uno de sus espacios preferidos. 

Estar ahí, en el viñedo, con la uva, sobre todo si está vinculado al enoturismo, es el trabajo que más me gusta”, contó.

A lo largo de los años también sumó experiencias en degustaciones y vinotecas, siempre con una premisa: continuar aprendiendo al mismo tiempo que crece una industria que encuentra en Neuquén condiciones particulares para desarrollar su identidad vitivinícola.

Daniela Hernández: gastronomía y vino, una misma identidad

Para Daniela Hernández, el reconocimiento también tiene un significado colectivo. Sommelier y técnica en gastronomía, su trayectoria se construyó desde la integración de ambas disciplinas y el acompañamiento a quienes forman parte de la actividad.

Estoy súper feliz por la valorización y el reconocimiento de mis pares y de la industria”, sostuvo.

Hernández destacó la importancia de que cada vez más profesionales puedan convertirse en embajadores de los productos neuquinos y asumir el compromiso de comunicar sus características y su valor.

Es necesario que cada vez más seamos embajadores, que defendamos el producto y que esto traccione al turismo, la gastronomía y nuestro patrimonio gastronómico por sobre todas las cosas”, señaló.

Nacida y criada en Neuquén, Hernández comenzó su formación como técnica en gastronomía y luego encontró en la sommellerie una vocación que le permitió unir sus dos pasiones.

Hoy puedo fusionar las dos pasiones, acompañando a emprendedores, acompañando a estudiantes y formando nuevos perfiles que necesita la industria para comercializar el vino y comunicarlo de manera muy amable”, explicó.

Esa tarea de formación y comunicación tiene además un objetivo central: acercar el vino a las personas y generar nuevas experiencias alrededor del producto.

Se trata de acercarle al cliente un producto genuino y único, que nos representa muy bien en nuestra gastronomía”, destacó.

Embajadoras de un producto que representa a Neuquén

La designación de Grisoni y Hernández como embajadoras se inscribe en una mirada que entiende al vino como mucho más que un producto de consumo. El desarrollo vitivinícola neuquino forma parte de una propuesta que articula producción, gastronomía, turismo, territorio y cultura.

Desde los viñedos del Alto Valle hasta las bodegas y los espacios gastronómicos, el vino permite contar una parte de la historia productiva de la provincia y, al mismo tiempo, generar experiencias para quienes llegan a Neuquén.

En ese entramado, el rol de las sommeliers adquiere una dimensión especial: son quienes traducen el lenguaje del vino, cuentan sus historias, ponen en valor sus características y ayudan a construir un vínculo más cercano entre productores, gastronomía, turismo y visitantes.

La distinción recibida durante La Noche del Pinot representa, de esta manera, un reconocimiento a dos trayectorias profesionales, pero también a una forma de entender la promoción del vino neuquino: desde el conocimiento, la pasión y el compromiso con un producto que busca seguir creciendo y proyectando la identidad de Neuquén dentro y fuera de sus fronteras.

Ana Grisoni y Daniela Hernández asumen ahora el desafío de llevar esa identidad un paso más allá: ser voces que cuentan, defiendan y acerquen al mundo el vino que nace en tierras neuquinas.

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