2026-09-18

Científicas neuquinas: el desafío de investigar la biodiversidad para una producción más sustentable

Desde niña, Cecilia Gittins supo que la curiosidad podía convertirse en una forma de conocer el mundo. Juntaba orugas para observar cómo se transformaban en mariposas, recolectaba renacuajos y caracoles y hacía preguntas sobre todo aquello que despertaba su interés. Con el acompañamiento de su familia y una experiencia de pasantías durante la escuela secundaria en laboratorios de la Universidad Nacional del Comahue, terminó de descubrir que la ciencia era el camino que quería seguir.

Licenciada y doctora en Ciencias Biológicas, egresada del Centro Regional Universitario Bariloche de la Universidad Nacional del Comahue, Gittins desarrolla actualmente su actividad científica en el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (IPAF) de INTA, donde se desempeña como directora e investigadora.

Su trabajo está vinculado con el aprovechamiento de la biodiversidad presente en los sistemas productivos de la región para generar alternativas que permitan reducir el uso de insumos externos. En particular, estudia la artropofauna -insectos y otros artrópodos, como arañas- para comprender qué soluciones pueden brindar estos organismos dentro de los sistemas productivos.

“Primero generamos conocimiento sobre lo que hay en la zona y después vemos cómo podemos aprovechar ese conocimiento, reduciendo el uso de agroquímicos, fertilizantes y otras cosas”, explica la investigadora.

Hacer ciencia desde Neuquén

Para Gittins, desarrollar investigación científica desde Neuquén supone también asumir las particularidades de trabajar fuera de los grandes centros de concentración de la actividad científica y tecnológica del país.

Su tarea en el IPAF incorpora una fuerte dimensión territorial. El instituto trabaja con un sector de la agricultura familiar que representa a más del 60 por ciento de los productores de la zona, y aborda sus problemáticas desde una perspectiva interdisciplinaria, con la participación de profesionales de distintas áreas, como la sociología y la geografía.

A su vez, la investigación busca desarrollarse de manera participativa, incorporando a productores y otros actores del territorio como parte de los procesos de generación de conocimiento.

“Una de las particularidades de estos institutos que los hace tan interesantes es el abordaje de las problemáticas desde múltiples dimensiones”, señala. Esta mirada permite que la investigación no se limite a la generación de conocimiento científico, sino que busque responder a necesidades concretas del territorio y aportar herramientas para los sistemas productivos de la región.

Ciencia, género y trayectorias profesionales

En su recorrido, Gittins también reflexiona sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en la construcción de una carrera científica. Entre las dificultades que identifica se encuentra la necesidad de compatibilizar la vida profesional y familiar, en un ámbito que exige formación permanente, publicaciones, proyectos y búsqueda de financiamiento.

“Como investigadores tenemos que estar permanentemente siendo competitivos, generar publicaciones, estar formados, y salirnos un tiempo del sistema dificulta después poder reinsertarse, conseguir financiamiento y poder seguir trabajando”, plantea.

La investigadora reconoce que en los últimos años se produjeron transformaciones en relación con el lugar de las mujeres en la ciencia y con la superación de determinados estereotipos. Sin embargo, considera que todavía es necesario avanzar en políticas públicas y otras estrategias que permitan generar mayores condiciones de equidad.

Una ciencia pública y al servicio de la sociedad

Para Gittins, la investigación científica es una actividad profundamente ligada a la curiosidad, la creatividad y la posibilidad de formular nuevas preguntas.

En su propia trayectoria encuentra una referencia en la investigadora cordobesa Sandra Díaz, reconocida por sus aportes al estudio de la biodiversidad y sus vínculos con la producción y los servicios que brindan los ecosistemas.

“Si uno tiene vocación es una carrera maravillosa, fantástica, la disfruto muchísimo”, afirma Gittins. Y agrega que para dedicarse a la investigación es fundamental “tener mucha curiosidad para plantearse preguntas” y mantener la necesidad de seguir formándose y adquiriendo conocimientos.

En un contexto que considera complejo para el sistema científico, la investigadora destaca la importancia de sostener una ciencia pública y vinculada con las necesidades de la sociedad. “Es algo vital, necesario: pensar en una ciencia que sea pública, que aporte al desarrollo y que nos contribuya a todos”, sostiene.

Con la historia de Cecilia Gittins, Científicas Neuquinas continúa recuperando las experiencias de mujeres que hacen ciencia desde la provincia, mostrando la diversidad de campos de investigación y poniendo en valor el conocimiento que se genera en el territorio.

La iniciativa de ANIDE busca visibilizar a las mujeres que hacen ciencia, impulsan la innovación y generan conocimiento en Neuquén, acercar la actividad científica a la comunidad e inspirar a niñas y jóvenes a imaginar un futuro vinculado con la investigación, la tecnología y la innovación.

La primera entrega del ciclo tuvo como protagonista a la bióloga molecular e investigadora Laura Parra Morales y la segunda, a Verónica Trpin, investigadora y actual secretaria de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional del Comahue. Las tres entrevistas se encuentran disponibles en la cuenta oficial de Instagram de Anide (@anide.neuquen)

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