2026-10-21

Gala, pionera del rafting en las aguas del Aluminé

Entre paisajes cordilleranos, aguas de deshielo y jornadas en contacto con la naturaleza, Gala Cappeletti Murphy encontró mucho más que una pasión, descubrió una forma de vida. Nacida y criada en Aluminé, hoy, a sus 27 años, es la primera mujer habilitada como guía de rafting de la provincia del Neuquén y está al frente de su propia empresa de turismo aventura.

“Nací y me crié en Aluminé”, cuenta Gala. Su relación con el agua comenzó mucho antes de imaginar que alguna vez podría vivir de ella. Desde muy chica practicó kayak y siempre sintió una especial atracción por la naturaleza. Sin embargo, convertirse en guía y emprendedora no estaba originalmente entre sus planes. “Jamás imaginé estar haciendo lo que hago y mucho menos vivir de ello”, reconoce.

De unos remos a su propia empresa

El proyecto apareció casi naturalmente. Gala ya trabajaba como guía para otras empresas de Aluminé cuando comenzó a conversar con su pareja sobre la posibilidad de tener un emprendimiento propio.

Primero llegaron unos remos. Después, una balsa. Más tarde continuaron incorporando equipamiento hasta que un día descubrieron que ya contaban con dos balsas completas y capacidad para recibir a 12 personas. “Ahí dijimos: ‘Ya estamos, ¿por qué no? Lo hacemos’”, recuerda.

La decisión significó asumir riesgos. Gala dejó sus estudios para dedicarse por completo al proyecto y comenzó a tramitar las habilitaciones correspondientes ante la Provincia y Prefectura. Tenía apenas 23 años y sabía que se enfrentaba a un desafío importante: ingresar con una nueva propuesta a una actividad que llevaba alrededor de dos décadas desarrollándose en la localidad y, además, hacerlo como una mujer joven al frente de la empresa.

“Mi mayor temor era estar a la altura y que la gente pudiera darnos la oportunidad de conocernos”, recuerda. Esa incertidumbre se transformó en una motivación para cuidar cada aspecto del emprendimiento. “Para nosotros no podía haber margen de error. Siempre quise tener todo en orden, que nunca faltara nada: habilitaciones, permisos, estar en regla”. Abandonar nunca fue una alternativa. “Jamás. Estoy feliz y segura de lo que decidí hacer. Al final siempre quiero más, quiero seguir creciendo y sumando”, asegura.

El río como protagonista

Cuando Gala habla del río Aluminé, habla también de su casa. Para ella, allí se encuentra una de las grandes fortalezas turísticas de la localidad.

Sus diferentes sectores permiten desarrollar experiencias para públicos diversos: desde flotadas tranquilas y actividades educativas hasta recorridos de rafting para quienes buscan mayor adrenalina. A ello se suman los paisajes cordilleranos, la vegetación y las aguas que tienen su origen en el deshielo.

“Aluminé, en materia de rafting, es único por el río. Tiene sectores fuertes y otros calmos, y eso hace que tengamos una amplia variedad de circuitos y actividades”, explica. Pero hay algo que para Gala resulta todavía más importante: poder mostrar el lugar donde nació. “El simple hecho de estar en el agua con la gente siempre me emociona. Tener la suerte de contarle a otros sobre tu lugar, el lugar que amás y donde naciste, no tiene precio”, expresa.

Esa relación es la que intenta transmitir en cada salida. La propuesta no consiste solamente en subir a una balsa y atravesar los rápidos. La intención es que el visitante pueda comprender el ambiente que está recorriendo.

“Buscamos que vivan el rafting al cien por ciento, sin correr, sin prisas”, señala. Durante las excursiones también comparten conocimientos sobre las características del río, sus corrientes, paisajes y naturaleza. “Conocer el río es una gran forma de después respetarlo y cuidarlo. Queremos que la gente se enamore tanto del río Aluminé como nosotros”, resume.

Una experiencia con sabor a hogar

En Abra Ancha, Gala participa prácticamente de todas las etapas de la experiencia. Atiende las reservas, recibe a los pasajeros, guía las excursiones, comparte la merienda y vuelve a encontrarse con ellos al finalizar la jornada. Ese contacto cercano es parte de la identidad que eligieron para el emprendimiento.

La experiencia continúa incluso cuando las balsas ya salieron del agua. Al finalizar la actividad esperan las tortas fritas, dulces y otras preparaciones caseras realizadas por integrantes del propio equipo.

“Queremos que venir a hacer rafting no sea simplemente una actividad donde pagás, la hacés y te vas. Tratamos de formar vínculos con la gente y generar experiencias cuidadas. Queremos ser cálidos y no perder lo familiar”, explica.

Actualmente, alrededor de siete personas trabajan de manera articulada en las distintas tareas. La pareja de Gala es su socio y “mano derecha”; su suegra prepara las meriendas y colabora con la logística; su sobrino cumple diferentes funciones vinculadas con la fotografía, el traslado y la atención de los pasajeros; y se suman guías y amigos que participan en las experiencias de rafting y kayak. Es, en buena medida, un proyecto construido alrededor de los vínculos y de una pasión compartida.

Una mujer al frente de la aventura

En un ámbito históricamente asociado a una mayor presencia masculina, Gala reconoce que todavía genera sorpresa que sea ella quien conduzca una balsa y, al mismo tiempo, esté al frente de la empresa.

“Algo que nos hace distintivos y que resulta raro es ver en esta clase de actividades a una chica”, cuenta. Para ella, liderar siendo mujer y joven también implicó demostrar que podía hacerlo.

Cuatro años después de aquella primera apuesta, el emprendimiento continúa ampliando sus horizontes. Gala incorporó la habilitación para realizar guiadas de kayak y tiene en trámite una nueva actividad acuática.

El próximo objetivo es todavía más ambicioso: transformar el proyecto en una empresa integral de turismo aventura que pueda sumar propuestas terrestres, acuáticas y aéreas, además de recorridos guiados por Aluminé. Sueña con mostrar cada rincón de su pueblo, contar sus historias y anécdotas, transmitir su cultura y ayudar a interpretar la naturaleza que lo rodea.

Para Gala, Aluminé conserva justamente aquello que muchos viajeros salen a buscar: tranquilidad, naturaleza y autenticidad. “Todavía conservamos ese aire de pueblo de cordillera. Hay mucha paz, paisajes naturales, flora, fauna, montañas, ríos y lagos. Aluminé no debería pasar desapercibido”, sostiene.

Su propia historia parece confirmar esa convicción. Lo que comenzó con unos remos, una balsa y la pregunta de si valía la pena intentarlo terminó convirtiéndose en un proyecto de vida. Por eso, cuando le preguntan qué les diría a quienes piensan apostar por Neuquén, Gala vuelve al mismo punto desde donde comenzó su aventura: hacer aquello que apasiona. “Que se animen, que apuesten. Neuquén tiene mucho para ofrecer”, afirma.

En su caso, esa apuesta tiene nombre propio. Se llama río Aluminé. Y cada vez que toma un remo y comienza un nuevo descenso, Gala vuelve a contar su historia desde el agua. Quienes vayan a Aluminé y deseen disfrutar de la actividad de rafting en el río Aluminé, pueden contactarse con Gala y el equipo de Abra Ancha Rafting a través de Instagram y Facebook en: Abra Ancha Rafting.

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