A tres años de la nueva concesión, el COLE consolida uno de los sistemas de transporte más eficientes y accesibles del país
Neuquén capital consolidó en los últimos tres años un sistema de transporte urbano con altos estándares de calidad, fuerte acompañamiento municipal y una de las tarifas más bajas del interior del país. En marzo, el servicio sumará 36 nuevas unidades para reforzar la flota.
A tres años del inicio de la nueva concesión del sistema de transporte urbano COLE, Neuquén capital consolidó un servicio público de colectivos que combina altos estándares de calidad, amplia cobertura territorial, unidades modernas y frecuencias confiables, manteniendo al mismo tiempo una de las tarifas más accesibles del país entre las ciudades del interior.
En este contexto, la Municipalidad de Neuquén anunció que a partir del 1 de marzo se incorporará un 20% más de unidades a la flota, con la suma de 36 colectivos nuevos, una medida que permitirá reforzar el servicio y acompañar el crecimiento sostenido de la demanda.
El subsecretario de Transporte, Mauro Espinosa, recordó que el próximo 3 de febrero se cumplen tres años del inicio de esta transformación impulsada por el intendente Mariano Gaido. Explicó que el cambio fue profundo desde sus bases. “Veníamos de un sistema de transporte muy obsoleto, que no cumplía las expectativas de los vecinos, que no pasaba en tiempo y forma y donde se había roto el vínculo con los usuarios”, señaló, al describir el punto de partida del proceso que derivó en la actual configuración del sistema COLE.
Uno de los boletos más bajos del país
El esquema tarifario es uno de los aspectos que mejor refleja el posicionamiento del transporte público neuquino a nivel nacional. Con un boleto plano de $1.140, vigente desde junio de 2025, Neuquén capital se ubica dentro del grupo de ciudades con los valores más bajos del país.
Espinosa explicó que la tarifa se mantiene contenida gracias al acompañamiento del Estado municipal, que absorbe una parte sustancial del costo real del servicio. “Del total de las transacciones que se realizan, solo alrededor del 20% del costo es abonado directamente por el usuario. El resto se cubre con aportes municipales”, indicó, y recordó que el último aumento del boleto en la ciudad se aplicó en junio de 2025.
La comparación con otras ciudades del interior permite dimensionar este posicionamiento. En el extremo superior del ranking aparecen localidades como Pinamar, con un boleto de $2.625; San Martín de los Andes, con $2.500; Centenario, con $2.478; y Pergamino, con $2.214. También figuran Bariloche ($2.045,71) y otras ciudades turísticas y regionales con fuerte crecimiento demográfico.
En un escalón intermedio se ubican Resistencia y Corrientes ($1.885), Córdoba ($1.720), Cipolletti ($1.600), Rosario y Santa Fe ($1.580) y Mar del Plata ($1.550). A ese grupo se suman General Roca ($1.500), Villa Carlos Paz ($1.497), Río Cuarto ($1.490), Formosa ($1.450), Río Grande ($1.431), Paraná ($1.415), Mendoza y Concepción del Uruguay ($1.400), además de Catamarca y San Miguel de Tucumán ($1.250).
Incluso dentro del tramo inferior del ranking, Neuquén se mantiene entre las tarifas más accesibles. Salta registra un boleto de $1.150, apenas por encima del valor vigente en la capital neuquina. Por debajo de ese monto solo aparecen las jurisdicciones del Área Metropolitana de Buenos Aires, con boletos que oscilan entre $688 en AMBA PBA, $620 en AMBA CABA y $494 en AMBA Nación, en un esquema de subsidios nacionales que no se replica en el resto del país.
Evolución contenida del boleto
El posicionamiento de Neuquén también se destaca al analizar la evolución del boleto en el tiempo. Al comparar los incrementos acumulados entre 2022 y enero de 2026 en ciudades comparables, la capital neuquina registra un aumento del 1.349%, ubicándose en el tramo inferior del ranking nacional.
Ese porcentaje resulta sensiblemente menor al de numerosas ciudades del interior, donde los incrementos superaron el 2.000% y, en muchos casos, el 3.000%, como Resistencia (3.596,08%), Mendoza (3.400%), Corrientes (3.050%), Centenario (2.926%) o San Martín de los Andes (2.778,06%).
Incluso frente a ciudades de la región y del país con sistemas similares, Neuquén muestra una evolución más contenida que General Roca (2.320,97%), Cipolletti (1.678%), Bariloche (1.874%) o Córdoba (1.923,53%), consolidándose como una de las ciudades que logró sostener menores aumentos acumulados sin resignar calidad ni expansión del servicio.
Los datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) permiten contextualizar la política tarifaria en un escenario inflacionario complejo. En 2025, la inflación nacional alcanzó el 31,5%, mientras que el aumento promedio del boleto urbano fue del 22,7%, generando un atraso tarifario de 8,8 puntos porcentuales. En ese marco, Neuquén mantuvo su tarifa contenida y por debajo del promedio nacional.
Espinosa destacó que este acompañamiento responde a una decisión política sostenida por la gestión municipal. “Que Neuquén tenga una de las tarifas más bajas del país habla claramente de un Estado municipal presente, con cuentas ordenadas, que decide acompañar el transporte público para que sea accesible para los vecinos”, expresó.

Renovación de flota y crecimiento del sistema
En relación con la flota, el subsecretario recordó que hace aproximadamente seis meses se renovó un tercio de las unidades, incorporando colectivos 0 km y manteniendo un promedio de antigüedad muy por encima de los estándares históricos del sistema. A esta renovación se suma ahora la incorporación de 36 nuevas unidades en marzo. “Sumar un 20% más de colectivos es una señal clara de que el sistema sigue creciendo y de que los vecinos lo eligen”, afirmó.
Ese crecimiento se refleja en el uso cotidiano del servicio. Las transacciones del sistema SUBE alcanzan un promedio diario de 112.000 validaciones de lunes a viernes, con picos de hasta 116.000. Antes de la nueva concesión, el sistema registraba alrededor de 60.000 transacciones diarias.
Espinosa vinculó este aumento con la recuperación de la confianza de los usuarios. “El vecino empezó a confiar nuevamente en el sistema porque pasa en tiempo y forma, porque puede planificar su viaje y porque sabe exactamente cuándo llega el colectivo a la parada”, explicó.
Uno de los pilares de esta transformación fue la puesta en marcha de la aplicación COLE, que permite seguir en tiempo real el recorrido de las unidades y conocer los tiempos de llegada. La app supera las 180.000 descargas en la ciudad, consolidándose como una herramienta central del funcionamiento cotidiano del sistema.
Las unidades 0 km cuentan con accesibilidad para personas con discapacidad, aire acondicionado, calefacción y cámaras de seguridad, además de seguimiento satelital en tiempo real para monitorear recorridos y frecuencias.
Dentro de este esquema integral, el boleto estudiantil gratuito ocupa un lugar central. Actualmente, más de 49.000 estudiantes viajan sin costo en el sistema COLE. “El boleto estudiantil es una parte fundamental de este sistema, porque garantiza igualdad de oportunidades y acceso a la educación”, sostuvo Espinosa.
Más alcance y mejor infraestructura
La ampliación del sistema también incluye servicios especiales como Cole al Río, que durante el verano conecta distintos barrios con los balnearios del río Limay mediante recorridos directos o con un solo transbordo, facilitando el acceso a los espacios públicos.
En paralelo, el municipio avanza con un plan de instalación de nuevas garitas modernas en paradas estratégicas, con iluminación solar, mayor seguridad y mejores condiciones de espera. Estas obras forman parte de una política de infraestructura que continuará ampliándose durante 2026 para mejorar la experiencia diaria de los usuarios del transporte público.
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