Aumenta la deuda de consumo: familias argentinas se endeudan para comprar alimentos y pagar servicios
Aunque algunos indicadores muestran recuperación económica, más de la mitad de los hogares no logra cubrir sus gastos básicos y recurre a créditos con tasas cada vez más altas para sostener el consumo diario, lo que agrava el riesgo de morosidad y profundiza la fragilidad financiera.
El nivel de endeudamiento de los hogares argentinos llegó a cifras preocupantes en los últimos meses. Aunque las estadísticas recientes muestran una recuperación en la actividad económica, una parte considerable de la población enfrenta problemas para cubrir sus gastos fijos y cumplir con los compromisos financieros. La consecuencia es que numerosas familias llegan con dificultad a fin de mes y se ven obligadas a endeudarse para sobrevivir.
Según datos de la consultora Centrix, más del 50 % de los hogares argentinos reconoce que no logra cubrir los gastos esenciales hasta el día veinte de cada mes. La mayoría recurre a créditos pequeños o utiliza diferentes líneas de préstamos para cubrir, principalmente, necesidades diarias como alimento, pago de servicios y otras obligaciones básicas.
Claudio Montiel, director de la consultora Centrix, explicó a Infobae en Vivo Al Amanecer, que la última encuesta realizada por su equipo refleja un contexto crítico: “Este dato de que más del 50% de la sociedad, casi seis de cada diez, te dicen: ‘No llego al veinte del mes’. Es el más importante de todo el relevamiento que hicimos”.
Más familias recurren a deudas de consumo
La investigación de Centrix indica que el principal motivo de endeudamiento no está vinculado a la compra de bienes durables, sino a la imposibilidad de afrontar los gastos corrientes. En palabras de Montiel: “El 56% te dice que tuvo que tomar algún tipo de deuda en los últimos seis meses”.
El escenario económico actual fuerza a muchas personas a buscar dinero prestado para sobrellevar los días faltantes del mes. 9 de cada 10 de quienes se endeudan declara tener dificultades para afrontar los pagos. Montiel afirmó: “Nueve de cada diez te plantean que tienen algún nivel de dificultad para poder pagar esa deuda”. Esta situación es visible también en los índices que publican organismos como el Banco Central de la República Argentina, que confirman una suba en los valores de morosidad.
La escalada del endeudamiento se da en paralelo a la suba de los precios y la pérdida de capacidad de compra de los salarios. “Preguntamos hace tiempo si el salario le gana a la inflación: 84% te dice que su salario no le gana a la inflación”, subrayó Montiel.
Tasas de interés descontroladas y nueva morosidad
Otro aspecto crítico que incide en la situación de los hogares es el elevado costo financiero de acceder a préstamos o refinanciar la deuda de tarjetas de crédito. El director de Centrix puntualizó que: “Refinanciar una tarjeta de crédito está en 240% efectivo anual”, mientras que una de las billeteras virtuales más populares del país ofrece préstamos a tasas cercanas al 180% anual, solo por plazos de quince días o un mes.
La brecha entre las tasas bancarias y la inflación agrava el escenario de quienes ya no logran pagar los gastos y deben buscar alternativas, incluso fuera del circuito formal. Montiel señaló: “Hoy a mucha gente le conviene endeudarse con el prestamista del barrio, porque cobra menos tasa que un banco o una tarjeta de crédito”.
De la encuesta también surge que las dificultades para cancelar deudas no se limitan a un sector puntual. Golpean principalmente a la clase media-baja, que debe sostener múltiples empleos para cubrir necesidades mínimas. “Está pegando a la clase media-baja, que tiene tres, cuatro, cinco trabajos, porque no llega para poder cubrir los gastos básicos del mes”, detalló Montiel.
Perspectivas ante la caída del poder adquisitivo
Los efectos de este endeudamiento, sumados a salarios rezagados y tasas elevadas, generan un ciclo difícil de revertir. “Si vos no mejorás el ingreso de las familias, vas a entrar en lo que ya muchos han escrito, la famosa crisis de los tres años de todos los gobiernos nacionales”, expuso Montiel al analizar el impacto político y social.
El envío de remesas familiares o el auxilio informal entre parientes y amigos se limita más cada mes. Montiel indicó que “el 75-80 % de quienes se endeudan lo usan para gasto corriente: comer, pagar otras tarjetas, pagar otras deudas”.
La ausencia de indicadores positivos respecto de la evolución del poder adquisitivo anticipa que la solución a este ciclo no llegará en lo inmediato. Como remarcó Montiel, “Lo estamos viendo en los indicadores, que no solo no mejoran, sino están empeorando”.
El panorama argentino combina una recuperación en ciertos indicadores macroeconómicos con un fuerte deterioro de la economía cotidiana en los hogares que recurren cada vez más al endeudamiento para sobrevivir hasta el próximo mes.
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