martes 16 de junio de 2026

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Los Chalets: 25 años de hospitalidad entre álamos, acequias y sabores de chacra

En una chacra de Centenario, donde el aroma de la pastelería casera se mezcla con el perfume de la tierra húmeda y el sonido del viento entre los álamos, Los Chalets Casita de Té se convirtió en un refugio de calma y tradición.

Los Chalets: 25 años de hospitalidad entre álamos, acequias y sabores de chacra
martes 16 de junio de 2026

A pocos minutos de la ciudad de Neuquén, existe un lugar donde el tiempo parece transcurrir más despacio. Allí, en el corazón productivo de Centenario, una casita de té invita a detenerse, disfrutar de una torta casera y reencontrarse con los paisajes y costumbres del Alto Valle.

Los Chalets Casita de Té nació hace 25 años, pero su historia comenzó mucho antes, entre frutales, acequias y largas jornadas de trabajo rural. Para Nancy Sastre, licenciada en Turismo e hija y nieta de productores centenarienses, el vínculo con la tierra es una parte inseparable de su identidad.

“Mi infancia transcurrió en la chacra. Cuando con mi esposo pensamos en formar nuestra familia, quisimos volver a ese estilo de vida que tanto valorábamos”, recuerdó. Así fue como decidieron instalarse en el predio familiar y dar forma a un proyecto que combinara su profesión con la crianza de sus hijos.

Lo que inicialmente surgió como una alternativa para canalizar su experiencia profesional terminó convirtiéndose en una referencia turística de la región. “La respuesta de la gente fue inmediata. Validaron la autenticidad de la propuesta desde el primer momento”, contó.

Cuando Los Chalets abrió sus puertas, las casas de té en chacras eran prácticamente inexistentes en Centenario. Además de emprender en un rubro novedoso para la zona, Nancy tomó una decisión que marcaría la identidad del lugar: no replicar modelos tradicionales, sino construir una propuesta propia. “Queríamos honrar nuestra cultura de pioneros y rescatar recetas familiares con productos de la región”, explicó.

Esa filosofía sigue vigente. Las meriendas incluyen preparaciones elaboradas con manzanas, peras, higos y frutos rojos del valle, sabores que despiertan recuerdos y emociones en quienes visitan el lugar.

La hospitalidad es otro de los sellos distintivos. No se trata solamente de servir una mesa bien presentada, sino de ofrecer una experiencia que conecta a las personas con el entorno rural. Mientras los visitantes disfrutan del té, pueden escuchar el motor de un tractor trabajando la tierra o ver pasar un jinete por los caminos de la chacra. “Eso confirma que están viviendo una experiencia auténtica, en plena armonía con el campo neuquino”, señaló.

El refugio perfecto

Nancy no duda cuando le preguntan cuál es su momento favorito del día. La respuesta llega cargada de imágenes.

“La caída de la tarde en otoño. La luz del sol atraviesa los árboles del jardín, los ventanales empiezan a iluminarse y el fuego del hogar se vuelve protagonista. Afuera hace frío, pero adentro se siente el olor a pastelería recién horneada. Ese instante de refugio me sigue emocionando todos los días”, detalló.

Quizás allí radique una de las claves del éxito del emprendimiento. En tiempos donde la velocidad parece dominarlo todo, Los Chalets ofrece exactamente lo contrario: espacio, silencio y cercanía humana.

“Después de la pandemia, las personas empezaron a valorar mucho más las experiencias con propósito. Ya no buscan solamente salir a comer; quieren saber de dónde viene lo que consumen, estar en contacto con la naturaleza y sentirse bien”, afirmó.

Resistir y reinventarse

La historia de Los Chalets también está marcada por los desafíos. Incendios, robos y la pandemia pusieron a prueba la continuidad del proyecto.

“Hubo momentos muy difíciles. Durante siete meses estuvimos sin generar ingresos. Incluso hoy sostener la estructura implica un esfuerzo constante”, reconoció.

Sin embargo, la capacidad de adaptación fue más fuerte. Con capacitaciones, nuevas propuestas y el acompañamiento de programas provinciales vinculados a la calidad turística y al fortalecimiento de emprendedores, el espacio logró crecer y profesionalizarse.

Actualmente, un equipo de cuatro personas trabaja en la cocina y la atención al público, mientras que sus hijos participan activamente en las tareas productivas, el mantenimiento y la logística.

“Generar empleo local significa arraigo y desarrollo para la comunidad. Apostamos al talento de Centenario y a los productos de nuestros vecinos”, destacó.

Un sueño que sigue creciendo

A un cuarto de siglo de su apertura, Nancy imagina un futuro en el que Los Chalets continúe ampliando su propuesta. Talleres de bienestar, experiencias corporativas, actividades recreativas y nuevos espacios para conectar a productores y visitantes forman parte de ese horizonte.

Su convicción también se extiende al potencial turístico de Neuquén. “Es una provincia con una energía emprendedora enorme. Hay espacio para propuestas auténticas y de calidad. Neuquén tiene paisajes increíbles, identidad productiva y una decisión firme de apostar al turismo como motor de desarrollo”, precisó.

Mientras tanto, en la chacra de Centenario, la tarde vuelve a caer entre los álamos. El fuego se enciende, las tortas salen del horno y una nueva mesa se prepara para recibir visitantes. Como desde hace 25 años, Los Chalets sigue demostrando que la hospitalidad también puede contar la historia de un territorio.

Los Chalets se ubica en Centenario a 17 kilómetros de Neuquén capital por Ruta Provincial 7, en la zona rural, calle 6, lote 74. Para mayor información se puede contactar al WhatsApp 299 476-7014; Teléfono 299 465-1620; correo [email protected]; de jueves a sábado de 16 a 21. También, a través del sitio web: casadeteloschalets.com.ar, en Instagram: casitadeteloschalets.

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