El taller de chapa y pintura Bugner fue reconocido por su trayectoria en la ciudad de Neuquén
Detrás de muchos comercios familiares de la ciudad hay historias de esfuerzo, trabajo y perseverancia. Tal es el caso de Bugner, una empresa que continúa apostando al desarrollo de Neuquén desde el sector privado.
Un nuevo comercio neuquino fue distinguido por su aporte a la capital y su trayectoria. En esta oportunidad, el reconocimiento fue para el taller de chapa y pintura Bugner, ubicado en Corrientes 767. En este marco, autoridades visitaron sus instalaciones, descubrieron una placa conmemorativa en la fachada y entregaron un certificado a sus dueños.
Detrás de muchos comercios familiares de la ciudad hay historias de esfuerzo, trabajo y perseverancia. Tal es el caso de Bugner, una empresa que continúa apostando al desarrollo de Neuquén desde el sector privado.
La secretaria de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional, Luciana De Giovanetti, destacó la importancia de reconocer a quienes contribuyen al crecimiento de la ciudad.
“Estamos reconociendo la trayectoria y el aporte que hace el sector privado al desarrollo de Neuquén, algo sumamente importante. Recién compartimos una foto con todo el personal, muchos de ellos trabajaron junto al padre de los actuales propietarios. Es una gran familia que sigue construyendo esta ciudad desde la actividad privada”, expresó.
La historia del taller comenzó en 1963, cuando Juan José Bugner y Nelly Gastinel llegaron a la ciudad con la decisión de construir un futuro. En sus primeros años el taller estuvo en la esquina de Perito Moreno y Río Negro, donde actualmente se encuentra el Paseo del Sol.
En 1969 se trasladaron a Corrientes 783, donde la empresa echó raíces definitivas. Ese año marcó el inicio de una trayectoria que, con el tiempo, convertiría al taller en un referente del rubro en la ciudad.
Décadas más tarde, en 2001, Fabio Bugner, hijo menor de los fundadores, impulsó una nueva etapa de crecimiento. Incorporó la primera cabina de pintura de la empresa, sumó un banco de chapa y amplió las instalaciones con un segundo galpón en Corrientes 767. Más que una inversión en infraestructura fue una apuesta por la continuidad y el futuro del proyecto familiar.
Actualmente, el taller continúa en manos de la tercera generación. Ariadna y Marcos Bugner, nietos de los fundadores, siguen adelante con el emprendimiento, manteniendo el compromiso y la dedicación que caracterizaron a sus abuelos desde sus comienzos.
La presidenta del Concejo Deliberante, Claudia Argumero, recordó que esta iniciativa se desarrolla en el marco de una ordenanza impulsada por el Ejecutivo municipal.
“Fue un proyecto presentado por el intendente Mariano Gaido, que siempre acompaña a los comerciantes de toda la ciudad. Hoy reconocer a este comercio es un honor”, afirmó.
Además, destacó la confianza y el compromiso sostenido por la familia a lo largo de más de seis décadas. “Hace más de 60 años que esta familia apuesta por la ciudad. Esa confianza hoy se ve reflejada en este comercio. Estamos muy contentos de seguir acompañando al sector privado, que es fundamental para el desarrollo de Neuquén”, señaló.
Por su parte, Ariadna Bugner recordó los orígenes de la empresa familiar. “El comercio lo inició mi abuelo en 1963. Luego lo continuó mi papá, quien incorporó nuevas áreas de trabajo. Hace dos años él falleció y desde entonces seguimos adelante junto a mi hermano, manteniendo vivo el taller y la empresa familiar”, relató.
Bugner explicó que la decisión de continuar estuvo motivada por el compromiso con el equipo de trabajo y el cariño construido a lo largo de los años.
“Tenemos un grupo humano muy unido. Principalmente fue el cariño por el taller, por tantos años de esfuerzo y trabajo”, expresó.
Por último, valoró el reconocimiento recibido: “Es algo muy lindo para dejar plasmado en la historia, para que todos puedan conocerla y quede registrado el reconocimiento a nuestro recorrido”.
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