viernes 7 de agosto de 2026

JUDICIAL

Dejó sin mantenimiento un terreno y deberá pagarle a una vecina por los daños

La falta de poda y limpieza permitió que ramas y raíces afectaran una vivienda y su cerco pese a los reclamos.

Dejó sin mantenimiento un terreno y deberá pagarle a una vecina por los daños
viernes 07 de agosto de 2026

El propietario de un terreno de Plottier fue condenado a indemnizar a una vecina por los daños que los árboles, las ramas y las raíces de su lote provocaron en la vivienda y en el cerco que separaba ambas propiedades.

De acuerdo al relato de la demandante, el predio permaneció durante un período prolongado sin tareas de limpieza, poda y conservación. En distintas oportunidades, árboles y ramas cayeron sobre su propiedad durante jornadas de viento y dañaron el techo, las paredes y el alambrado perimetral. También denunció que las raíces crecieron hacia el terreno lindero y deterioraron el cerco.

El dueño reconoció que el terreno era suyo y que lindaba con la vivienda, pero negó que los álamos tuvieran el tamaño o las características necesarias para causar los perjuicios denunciados. También rechazó que existiera acumulación de basura en el lugar.

Reclamos sin respuesta y temor durante los temporales

Las declaraciones incorporadas al expediente describieron el lote como un espacio abandonado, con árboles muy altos, troncos anchos, yuyos y residuos. Una de las testigos lo definió como “un bosque gigante” y recordó que ramas y árboles habían caído en varias oportunidades sobre la propiedad vecina.

La falta de mantenimiento también alteró la vida cotidiana de la familia. Cada vez que había viento, la mujer trasladaba a su hija de habitación, reubicaba los vehículos y adoptaba precauciones por temor a nuevas caídas. Las testigos también mencionaron la presencia de ratas, arañas, murciélagos y otras alimañas.

Según las declaraciones, la propietaria realizó reclamos ante el dueño del terreno y la Municipalidad, pero no obtuvo una solución que impidiera que el problema continuara.

Una falta de cuidado que excedió la tolerancia entre vecinos

La pericia de ingeniería descartó daños estructurales en la vivienda, pero detectó microfisuras que podían haber sido causadas por las vibraciones generadas por la caída de ramas sobre el techo. También comprobó que las raíces se habían entrelazado con la malla del cerco divisorio y contribuido a su deterioro.

La jueza María Eliana Reynals consideró acreditado que los perjuicios provenían del terreno vecino y excedían las molestias que normalmente deben soportarse en una relación de vecindad. Destacó que las consecuencias de conservar árboles de gran porte sin suficiente limpieza y cuidado “debieron ser previstas” por el responsable del inmueble.

La sentencia señaló que el propietario no demostró ninguna causa ajena que permitiera desvincularlo de los daños. La omisión de podar, retirar raíces y mantener el predio permitió que el riesgo persistiera y que los inconvenientes se repitieran sin una respuesta adecuada.

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