Nutricionistas: profesionales que cuidan la salud en cada etapa de la vida
Desde el embarazo, infancia, adolescencia y hasta la adultez, la alimentación es un proceso donde el seguimiento de un profesional de salud pública permite adaptar y mejorar el plan, acompañar cambios, y sostener los logros a largo plazo.
Hoy, martes 11 de agosto, se celebra en Argentina el Día de las y los nutricionistas, un profesional que contribuye al bienestar, la prevención y a la adopción de hábitos alimenticios saludables. Cada etapa de la vida presenta desafíos, cambios nutricionales y el acompañamiento es fundamental.
La alimentación no es igual al nacer que a los 4, 16, 40 o más de 65 años. Por este motivo, la consulta a un profesional en nutrición no solo debería ser por pérdida de peso o tratamiento de alguna enfermedad; sino que hay que pensarlo como una oportunidad para recibir información y educación alimentaria.
Desde Salud destacan con gran orgullo el compromiso diario a todos los profesionales de la nutrición que forman parte del sistema de salud pública de Neuquén. Esta fecha es en conmemoración del nacimiento del doctor Pedro Escudero, médico argentino nacido en 1887, creador de la Asociación Argentina de Nutrición y Diabetología (1941) y de la cátedra de Cocina Dietoterápica (1945).
Cuándo y por qué consultar
En los establecimientos sanitarios de la provincia del Neuquén se puede consultar y buscar asesoramiento. Los y las nutricionistas evalúan el estado nutricional, planifican planes de alimentación y educar, teniendo en cuenta la edad, estilo de vida, cultura, economía, preferencias y estado de salud de cada persona.
Asimismo, tienen un rol importante para prevenir y tratar enfermedades mediante la adopción de hábitos alimenticios saludables. Además, acompañan el recorrido y desarrollo de cada persona, ya que en cada etapa las necesidades cambian con el crecimiento, los cambios hormonales, el embarazo, el envejecimiento o la aparición de nuevas condiciones de salud.
Alimentación Saludable
La alimentación saludable es aquella que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sana. Se caracteriza por ser suficiente, moderada, equilibrada y variada. Suficiente porque proporciona la energía, nutrientes y fibras para mantener la salud de una persona. Equilibrada porque facilita la combinación justa de alimentos aportando todos los nutrientes necesarios. Moderada porque provee las cantidades adecuadas de alimentos para mantener un peso saludable y optimizar los procesos metabólicos del cuerpo. Variada porque incluye alimentos de distintos grupos.
A lo largo de la vida la alimentación va cambiando para dar al cuerpo los nutrientes que necesita en cada momento:
- Recién nacido
El primer alimento es la leche humana y cumple con todas las necesidades nutricionales que necesita el recién nacido y contribuye a la disminución de la mortalidad infantil y neonatal. Se promueve la lactancia natural exclusiva los seis primeros meses y lactancia materna continuada hasta los dos años o más, con agregado de alimentación complementaria adecuada después del sexto mes de vida.
- Embarazo
Alimentarse para dos no significa comer por dos. Durante la gestación aumentan los requerimientos de algunos nutrientes y aparecen dudas frecuentes sobre qué alimentos consumir, cuáles evitar y cómo acompañar el desarrollo del bebé sin descuidar la salud de la madre. La consulta nutricional brinda herramientas para transitar esta etapa con información confiable y recomendaciones personalizadas.
- Infancia
Los primeros años son fundamentales para formar hábitos que puedan mantenerse durante toda la vida. La incorporación de alimentos en el hogar, el jardín o la escuela, y la organización de las comidas familiares son algunos de los desafíos más frecuentes que pueden abordarse con acompañamiento profesional.
- Adolescencia / jóvenes
El crecimiento acelerado, las distintas actividades deportivas o culturales, la influencia de las redes sociales y la preocupación por la imagen corporal hacen que la adolescencia requiera una mirada integral. Es una etapa de grandes cambios, y el objetivo no es imponer restricciones, sino favorecer una relación saludable con la alimentación y cubrir las necesidades nutricionales propias de esta etapa.
- Adultez
En la vida adulta, una alimentación equilibrada puede contribuir a prevenir enfermedades crónicas no transmisibles como hipertensión, diabetes o cardiovasculares. También puede acompañar cambios en el estilo de vida, el trabajo, la actividad física o nuevas rutinas familiares.
- +65
Con el paso de los años cambian el apetito, el metabolismo y las necesidades nutricionales. Mantener una alimentación adecuada ayuda a conservar la masa muscular, prevenir la desnutrición, fortalecer el sistema inmunológico y sostener la independencia en las actividades cotidianas.
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