miércoles 19 de agosto de 2026

Día Mundial del Pinot Noir

Lidia de Salvo, una mirada neuquina sobre el Pinot Noir

La sommelier neuquina trabaja con vinos de la región y acompaña a Fincas del Limay en acciones de promoción. Como parte de las celebraciones por el Día Mundial del Pinot Noir, el 18 de agosto, Lidia destaca las características de una cepa que encontró en la Patagonia un territorio para desarrollar una identidad propia.

Lidia de Salvo, una mirada neuquina sobre el Pinot Noir
miércoles 19 de agosto de 2026

Para Lidia María de Salvo hablar de Pinot Noir es también hablar de territorio. Vinculada a distintas propuestas de degustación y cata, actualmente colabora con la bodega Fincas del Limay, ubicada en Senillosa, desde donde participa en ferias y actividades destinadas a poner en valor los vinos elaborados en la región.

“Soy sommelier. Estoy acá, en la zona, con mi proyecto de los vinos. Aparte de trabajar en forma particular, con mis degustaciones y cata, también estoy ahora específicamente colaborando con la bodega Fincas del Limay”, cuenta Lidia al presentar su recorrido profesional y su vínculo con la vitivinicultura neuquina.

Su trabajo con la bodega se desarrolla en distintas acciones vinculadas con la difusión de la producción local. “Con ellos siempre estamos en colaboración para hacer las ferias de vinos y para todo lo que necesiten, que sea enfatizar los productos, los vinos que ellos elaboran en la región”, explica.

El Día Mundial del Pinot Noir se celebra cada 18 de agosto y en Neuquén se organizó una agenda de eventos que incluye el Foro del Pinot Neuquino, destinado a los distintos actores de la cadena vitivinícola, y La Noche del Pinot, una propuesta abierta al público que se realizará el sábado 22 de agosto en el Centro de Convenciones Domuyo.

“Estamos específicamente conmemorando el día internacional del Pinot. Y lo que queremos es contar de qué se trata esta cepa que queremos tanto en nuestra zona”, señala la sommelier, quien considera que la variedad ya ocupa un lugar particular dentro de la identidad vitivinícola patagónica.

Para De Salvo, el Pinot Noir tiene características que explican buena parte de esa relación con el territorio. “Es una cepa que nació en Borgoña, en Francia. Es una de las cepas más delicadas prácticamente de todo el mundo. Tiene una piel fina, es de zonas frías, tiene un color suave y notas a frutos rojos”, describe.

Una de las características que más destaca la sommelier es precisamente su capacidad para acompañar diferentes comidas. “La versatilidad del Pinot es fantástica”, resume, antes de imaginar algunas combinaciones posibles con productos y sabores de la región.

Entre sus elecciones aparece un plato que también permite vincular el vino con otros paisajes patagónicos. “Yo elegiría un risotto con hongos, por ejemplo, de San Martín de los Andes, que puede ser shiitakes o también con hongos de pino. Es un plato excelente”, propone. Pero aclara que las posibilidades no terminan allí: “También puede ir con carnes, hasta con un cordero patagónico, depende cómo esté, cómo sea su cocción y con qué se acompañe”.

Esa versatilidad es, para ella, una de las razones por las que el Pinot Noir puede acercarse a distintos públicos. “Los jóvenes también eligen mucho ese tipo de vinos, porque no eligen vinos con tanta contundencia o con tanta madera”, observa. La frescura y la acidez propias de la variedad contribuyen, además, a esa posibilidad de acompañar platos livianos.

En la bodega Fincas del Limay, la experiencia permite observar cómo una misma variedad puede adquirir diferentes expresiones. La bodega cuenta con una línea joven, denominada Zorro y Arena, y una línea de alta gama que incluye un Pinot Noir Gran Reserva de entre 18 y 24 meses de barrica. “El Pinot normalmente tiene esa transparencia, esa suavidad en el color y en el sabor, pero el Pinot que hacen ellos de alta gama, lo que le da la barrica es esa potencia y esa otra fuerza”, explica De Salvo.

La madera modifica así la percepción de un vino que muchas veces se asocia con la suavidad. “Si probás un Pinot de Fincas, el de alta gama, el que tiene madera, te cambia totalmente”, afirma. Y agrega que esa particularidad también despierta curiosidad entre quienes se acercan a las ferias: “Lo vienen a buscar mucho y repiten la copa, porque es como que no pueden entender. Del Pinot que conocen sale, digamos, de lo común”.

Para De Salvo, ese abanico de expresiones forma parte de lo que hace interesante al Pinot Noir neuquino y de la necesidad de seguir construyendo una identidad alrededor de la cepa. “Lo que queremos hacer es enfatizar esa cepa y poner en valor como algo que nos representa en la Patagonia”, sostiene.

En esa construcción de identidad también encuentra un papel importante el trabajo de quienes acercan los vinos al público. Lidia destaca el trabajo de vinotecas como “Vino a tu Casa”, que se especializa exclusivamente en vinos de la Patagonia. “Ellos hacen un trabajo muy grande en todo lo que es promocionar y enfatizar y darle valor, no solo al Pinot, sino a todas las cepas que tenemos en la Patagonia”, señala.

La mirada de Lidia de Salvo se suma a una celebración que propone acercarse al Pinot Noir desde diferentes perspectivas: la producción, el conocimiento, la gastronomía y el territorio. En Neuquén, el Día Mundial del Pinot Noir será también una oportunidad para conocer las distintas expresiones de una variedad que, como resume la sommelier, encontró en esta región una identidad propia y una manera particular de llegar a la copa.

Más Información

@lidiadesalvo

@bodegafincasdellimay

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