Enfermedad transmitida por los alimentos
El Síndrome Urémico Hemolítico se puede prevenir con hábitos simples
Se trata de una enfermedad que afecta principalmente a niñas y niños menores de cinco años.
En nuestro país, la principal causa del Síndrome Urémitco Hemolítico (SUH) está asociada a la infección por cepas productoras de toxina Shiga de Escherichia coli (STEC), microorganismos que pueden transmitirse a través del consumo de alimentos o agua contaminados, el contacto con animales portadores o la transmisión persona a persona. Se trata de una enfermedad que afecta principalmente a niñas y niños menores de cinco años y compromete especialmente el funcionamiento de los riñones.
La transmisión de las cepas de Escherichia coli productoras de toxina Shiga (STEC) ocurre principalmente por vía fecal-oral. La infección puede adquirirse a través de la ingestión de alimentos o agua contaminados con materia fecal, por contacto directo con animales o ambientes contaminados y mediante transmisión de persona a persona.
Por ese motivo, en el Día Nacional de la Lucha contra la enfermedad, la cartera sanitaria provincial recuerda que la misma puede prevenirse incorporando hábitos simples de higiene y cuidados al comprar, preparar, cocinar, conservar y consumir los alimentos.
Respetar la cadena de frío, utilizar agua segura, evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos y cocinar completamente las carnes, especialmente la carne picada, son medidas fundamentales para disminuir el riesgo de transmisión.
Asimismo, se recomienda lavarse siempre las manos con agua y jabón antes de cocinar, antes de comer y después de manipular carnes crudas, ir al baño o cambiar pañales. También es importante lavar cuidadosamente frutas y verduras y consumir únicamente lácteos pasteurizados y agua potable.
Ante dudas sobre la calidad del agua, se aconseja hervirla entre 7 y 10 minutos o potabilizarla adecuadamente. También se recomienda evitar la exposición a aguas recreativas contaminadas.
Cuándo consultar
Los principales signos de alarma del SUH son diarrea -que puede presentar sangre-, vómitos, dolor abdominal, fiebre, palidez y disminución en la cantidad de orina. Ante la presencia de estos síntomas, especialmente en niños y niñas pequeños, es fundamental consultar de inmediato al equipo de salud. La detección temprana mejora el pronóstico, ya que la enfermedad no cuenta con un tratamiento específico.
Además del SUH, las enfermedades transmitidas por alimentos pueden provocar diarreas y gastroenteritis. En estos casos, si los síntomas se prolongan por más de 48 horas, aparece sangre en las deposiciones o se presenta fiebre, dolor abdominal intenso, decaimiento o signos de deshidratación, se recomienda no automedicarse y acudir al establecimiento de salud más cercano.
La incorporación de estos cuidados cotidianos constituye la principal herramienta para prevenir enfermedades y proteger la salud de toda la familia, especialmente de los grupos más vulnerables.
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