Neuquén, modelo en la lucha contra el microtráfico: droga y armas fuera de las calles
La tercera quema de sustancias estupefacientes y la destrucción definitiva de 800 armas de fuego forman parte de una estrategia provincial que, desde la desfederalización del narcomenudeo, profundizó el combate contra la venta de drogas en los barrios.
Neuquén profundizó una estrategia integral para combatir el microtráfico y reducir la circulación de los elementos asociados a la actividad delictiva.
La tercera quema de drogas concretada en la provincia y la entrega de 800 armas de fuego para su destrucción definitiva exhiben los resultados de una política que, a partir de la desfederalización de la lucha contra el narcomenudeo, asumió de manera directa la persecución del último eslabón de la cadena del narcotráfico, aquel que tiene mayor impacto en la vida cotidiana de los barrios.
La decisión impulsada por el gobernador Rolando Figueroa permitió fortalecer el trabajo conjunto entre el Gobierno provincial, el Ministerio Público Fiscal, la Policía del Neuquén, la Justicia, los municipios y la ciudadanía. Los procedimientos, las denuncias anónimas, los allanamientos y las condenas forman parte de una estrategia que busca retirar definitivamente de las calles tanto las sustancias destinadas a la comercialización como las armas vinculadas a distintos delitos, entre ellos la venta de drogas.
Durante la tercera destrucción de sustancias estupefacientes, realizada en los hornos pirolíticos del Cementerio Central de Neuquén capital, el pasado viernes fueron incinerados 12 kilos de cocaína, 25 kilos de marihuana y 78 kilos de plantas de cannabis que, luego de su producción, iban a ser destinadas a la venta. El material destruido fue valuado en más de 2.000 millones de pesos.
El gobernador destacó la decisión de asumir esta competencia y sostuvo que se trata de una respuesta concreta frente a una problemática que demandaba una definición política y el compromiso de todas las instituciones.
En ese sentido, ratificó que la lucha contra el narcotráfico forma parte de los cambios que la actual gestión decidió impulsar. “Estos son los cambios que hemos venido a traer a la sociedad neuquina. Nosotros permanentemente visualizábamos injusticias dentro de la provincia, y creo que la lucha contra la droga necesitaba claramente una decisión política, cosa que antes no se animaban a hacerlo. Nosotros estamos enfocados en poder lograrlo”, señaló.
A esta política se suma el retiro de armas de circulación. A comienzos del mes de agosto, el Ministerio Público Fiscal entregó al Registro Nacional de Armas (Renar) 800 armas de fuego, 250 kilos de municiones y 400 cargadores que estuvieron vinculados a causas penales ya finalizadas para su destrucción definitiva, por el Banco Nacional de Materiales Controlados, en Buenos Aires.
Durante esa actividad, el gobernador vinculó directamente la reducción de armas con la estrategia de seguridad y el combate contra el microtráfico. “Todos los ratios delictivos han disminuido fuertemente en el último año. En algunos delitos hemos disminuido un 27 por ciento en la zona Confluencia. Creo que un Neuquén más seguro tiene que ver con un Neuquén con menos armas, por eso este trabajo que estamos realizando con el Renar”.
Además, destacó el rol de la fuerza provincial en la lucha contra la venta de drogas y sostuvo: “Tenemos una Policía enfocada, una Policía honesta, que nos llena de orgullo a todos los neuquinos y que ha asumido un rol preponderante incluso en la lucha contra el microtráfico. Mientras muchos aconsejaban mirar hacia otro lado, nosotros, en cambio, tomamos esta lucha como propia”.
De las 800 armas que serán destruidas, 100 fueron secuestradas en procedimientos vinculados con la venta de drogas, un dato que refuerza la relación entre el combate al microtráfico y la política de reducción de la circulación de armas.
El fiscal general, José Gerez, destacó que los resultados alcanzados ubican a Neuquén como referencia en el país y los atribuyó al trabajo coordinado de las distintas instituciones. “Y estos resultados excepcionales que tiene Neuquén, hoy la colocan como modelo, se debe, como lo dijo el ministro Matías Nicolini, a un trabajo en equipo que encuentra a la Policía de la provincia, al ministerio Público Fiscal, al ministerio de Seguridad, a los gobiernos locales y a la justicia en general, trabajando en pos de erradicar la droga de Neuquén”.
Gerez también puso en valor la rapidez con la que Neuquén logró concretar la destrucción del material secuestrado y marcó una diferencia con otras jurisdicciones. “Y también la provincia de Neuquén es modelo en la lucha contra el narcotráfico, y es modelo también en cuanto a quema de droga secuestrada”. “Hay provincias que acumulan, o la nación muchísima droga, no la pueden quemar, y gracias a estos estos convenios que surgen a raíz de un pacto que suscribió el gobernador Figueroa con los intendentes, es posible hacerlo rápidamente”.
Así, la destrucción de más de 115 kilos de sustancias estupefacientes y plantas en la tercera quema, junto con el retiro definitivo de 800 armas de fuego, expresan una misma política: combatir de manera directa al microtráfico, desarticular los circuitos que operan en los barrios y reducir los elementos que alimentan la violencia y el delito.
La desfederalización permitió a Neuquén asumir un rol activo en esa lucha y consolidar un modelo basado en la decisión política, la coordinación institucional y la participación ciudadana. Con allanamientos, condenas, secuestros y destrucción efectiva de drogas y armas, la provincia busca profundizar una estrategia que ya es observada como ejemplo frente a otras jurisdicciones y sostener un objetivo central: que la droga y las armas queden definitivamente fuera de las calles neuquinas.
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