Analizarán la calidad del agua de Aguada San Roque y su potencial como agua mineral
El proyecto, impulsado por ANIDE junto con instituciones científicas y organismos provinciales, permitirá determinar las características de la fuente de agua subterránea y evaluar su posible encuadre como Agua Mineral Natural según la legislación vigente.
Mediante la convocatoria Ciencia en Territorio que llevó adelante la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo (Anide), el Gobierno de la Provincia del Neuquén suscribió un convenio para realizar un proyecto de investigación destinado a estudiar la calidad del agua de una fuente subterránea ubicada en Aguada San Roque, en la Región Vaca Muerta.
El denominado “Estudio de la calidad del agua mineral de Aguada San Roque según el Código Alimentario Argentino” es dirigido por la doctora en Ciencias Químicas Natalia Lorena Guiñazú Alaniz y tiene como objetivo caracterizar el recurso para determinar si cumple con las condiciones de potabilidad para consumo humano y con los parámetros físicos, fisicoquímicos y microbiológicos establecidos para su eventual consideración como Agua Mineral Natural.
El acta para dar inicio a este estudio fue firmada días atrás, durante un acto que presidió el gobernador Rolando Figueroa y que contó con la participación del ministro Jefe de Gabinete Juan Luis Ousset de quien depende ANIDE. Allí, se destacó el alcance de este y los otros cuatro proyectos seleccionados a través de Ciencia en Territorio y se anticipó su continuidad mediante una nueva convocatoria. El objetivo es identificar problemáticas locales y buscar posibles soluciones con el apoyo del ecosistema científico y tecnológico neuquino.
En Aguada San Roque la iniciativa surgió a partir de una necesidad planteada por la comunidad y contempla, además del estudio científico del recurso, analizar sus posibilidades de aprovechamiento y eventual comercialización, siempre de acuerdo con las condiciones sanitarias y el marco normativo vigente.
“Esta iniciativa tiene que ver con el uso del recurso del agua, sobre todo saber qué características de potabilidad tiene, qué características de agua mineral, si se puede comercializar y si hay que hacer algún tratamiento. Es muy importante para un futuro uso del recurso”, explicó Guiñazú Alaniz.
La investigadora detalló que el proyecto tendrá una duración de un año y estará organizado en dos etapas de muestreo. “Hacemos una primera visita al sitio y una toma de muestreo y después, a los seis meses, lo repetimos. Luego hacemos una devolución a la comunidad de los resultados y sobre qué aplicabilidad tendrá este recurso”, señaló.
Un trabajo articulado entre ciencia y territorio
La propuesta articula las capacidades del CITAAC-CONICET-Universidad Nacional del Comahue, el IMBECU-CONICET-Universidad Nacional de Cuyo, la Facultad de Ciencias del Ambiente y la Salud de la Universidad Nacional del Comahue y la Dirección de Bromatología del Ministerio de Salud de la Provincia del Neuquén.
El equipo reúne conocimientos de las ciencias biológicas, bioquímica, tecnología de los alimentos, educación en ciencias y medicina veterinaria, con el propósito de abordar de manera interdisciplinaria las características del recurso y sus posibles usos.
Desde la Dirección de Bromatología, Lucía Rocha explicó que la propuesta permitirá estudiar tanto las características del agua como el origen de la fuente. “Es evaluar esa toma de agua, ver efectivamente si proviene de una vertiente o de una surgente y evaluar su origen para luego determinar si es posible su consumo en cuanto a sus características y su encuadre en la legislación alimentaria como agua mineral”, señaló.
La funcionaria de Salud agregó que el análisis comprenderá las características microbiológicas y fisicoquímicas del agua y que, a partir de los resultados, se podrá evaluar la posibilidad de una eventual comercialización del producto.
Una demanda de la comunidad
La iniciativa responde a una inquietud planteada por la Comisión de Fomento de Aguada San Roque, que identificó en el recurso hídrico una posibilidad de desarrollo para la localidad.
La presidenta de la Comisión de Fomento, Andrea Campo, destacó el acompañamiento recibido para avanzar en el estudio. “Planteamos la necesidad y la posibilidad de evaluar las características del agua y su posible comercialización”, indicó.
Campo señaló además que la localidad cuenta con una planta de tratamiento y que habitantes de localidades cercanas concurren a buscar agua. “Surgió esta idea de poder comercializarla”, indicó, y remarcó la importancia de que las iniciativas y problemáticas específicas de cada localidad puedan ser atendidas a través de proyectos vinculados con el conocimiento científico.
Ciencia aplicada a problemas concretos
El proyecto forma parte de Ciencia en Territorio, un programa que promueve la articulación directa entre el conocimiento científico, las instituciones públicas y las comunidades, a partir de problemas concretos del territorio neuquino.
A través de Anide, la Provincia acompaña estas iniciativas para fortalecer el vínculo entre las capacidades existentes en universidades, organismos científicos y equipos de investigación y las necesidades de las distintas comunidades, con el objetivo de generar soluciones con posibilidades concretas de implementación. Para ello, cada proyecto contará con un aporte equivalente a 10 millones de pesos, que se instrumentará mediante recursos y asistencias técnicas afrontados con el presupuesto de Anide, de acuerdo con las necesidades específicas de cada iniciativa.
En Aguada San Roque, el resultado esperado será contar con información científica y sanitaria sobre las características del recurso hídrico que permita determinar sus condiciones de consumo, su eventual clasificación como Agua Mineral Natural y las posibilidades de aprovechamiento que pueda tener para la comunidad.
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