Pistacho manía: el oro verde que conquistó vitrinas y cartas
Hay ingredientes que llegan en silencio y otros que irrumpen como una ola. El pistacho pertenece, hoy, a la segunda categoría. Basta caminar por cualquier barrio porteño para notar el fenómeno: medialunas rellenas de crema esmeralda, cookies con corazón verde brillante, helados artesanales con etiqueta “100% pistacho real” y hasta pastas frescas coronadas con pesto de pistacho tostado.
¿Por qué ahora?
El boom no es casual. Confluyen varias corrientes.
La búsqueda de autenticidad: el consumidor ya distingue entre saborizante artificial y pasta pura. El pistacho verdadero —más opaco, menos fluorescente— se convirtió en símbolo de calidad.
La estética foodie: su color natural, sofisticado y fotogénico, es oro en Instagram.
Leé la nota completa en Gurmeteando.Info
Neuquén al Instante