2026-06-23

Neuquén fortalece el monitoreo del hantavirus y aporta su experiencia a una investigación internacional

La provincia del Neuquén, a través del Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) y junto con el sistema de Salud y el Conicet, continúa consolidando su sistema de vigilancia e investigación sobre el hantavirus mediante un trabajo científico sostenido que combina monitoreo ambiental, estudios epidemiológicos y cooperación entre organismos provinciales, nacionales y de investigación.

Ese conocimiento acumulado durante más de 20 años también resulta clave para aportar información en la investigación del brote de hantavirus registrado recientemente en el crucero MV Hondius.

Mientras continúa abierta la búsqueda del origen del contagio que afectó a pasajeros del buque de expedición, especialistas analizan distintas hipótesis epidemiológicas. Una de ellas plantea que la exposición al virus Andes Sur pudo haberse producido durante el recorrido terrestre que una pareja de ornitólogos neerlandeses realizó por áreas boscosas de distintas provincias antes de embarcarse.

En ese contexto, la experiencia desarrollada por la provincia adquiere un papel relevante. Desde hace más de dos décadas, el Grupo de Ecología Terrestre de Neuquén, integrado por investigadores, profesionales y técnicos de la dirección de Ecosistemas Terrestres del CEAN del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de provincia y del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma-Conicet-Universidad Nacional del Comahue), estudia la dinámica de los roedores silvestres y su relación con el hantavirus bajo distintos escenarios ambientales.

La doctora en Biología y directora del área de Ecosistemas Terrestres del CEAN, Luciana Piudo, explicó que este trabajo permitió generar información estratégica sobre el sistema roedor-hantavirus en la provincia, además de colaborar y trabajar en conjunto con la Administración de Parques Nacionales, y con los sistemas de salud de Neuquén y otras provincias y Nación.

Conocimiento científico para prevenir

Las investigaciones desarrolladas permitieron conocer aspectos fundamentales sobre la ecología del principal reservorio del virus Andes Sur, el ratón colilargo. Los estudios mostraron que esta especie no sólo habita los ambientes cordilleranos, sino que también se distribuye en la estepa y que frecuentemente puede encontrarse en áreas peri domésticas rurales.

Los monitoreos también permitieron determinar que únicamente una pequeña proporción de estos roedores porta el virus. Se estima que alrededor del cinco por ciento de la población está infectada y que, en su mayoría, se trata de machos adultos con heridas, lo que sugiere que la transmisión entre animales ocurre principalmente mediante mordeduras.

Otro de los aportes científicos permitió establecer que la abundancia de estos roedores no permanece estable durante el año, sino que responde a factores climáticos y a la disponibilidad de alimento, registrando los mayores picos poblacionales durante el otoño.

Uno de los hitos más importantes de estas investigaciones fue el seguimiento de las floraciones masivas de la caña colihue, fenómeno natural que produce una abundante disponibilidad de semillas y desencadena las conocidas “ratadas”, un crecimiento explosivo de las poblaciones de roedores silvestres. Estos eventos fueron estudiados en 2001, 2010, 2013 y 2018, generando información en tiempo real para que los equipos de salud y los municipios pudieran implementar medidas preventivas y de manejo.

“Gracias al monitoreo constante, hoy sabemos que las acciones de prevención deben apuntar no sólo en ambientes silvestres, sino también en zonas peri domésticas rurales, donde las posibilidades de contacto entre las personas y el roedor reservorio son mayores”, indicó Piudo.

Un nuevo proyecto para conocer las variantes del virus

Actualmente, el CEAN, junto con investigadores de Inibioma, Conicet-UNCo Subsede Junín de los Andes, el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Anlis-Malbrán y el ministerio de Salud de Neuquén, impulsa un nuevo proyecto de investigación destinado a identificar las distintas variantes del virus Andes Sur que circulan entre las poblaciones de roedores silvestres y peridomésticos de la zona cordillerana.

La iniciativa contempla campañas de captura de roedores, análisis serológicos, estudios moleculares y filogenéticos para identificar las variantes virales presentes y determinar qué especies participan en su circulación. Además del ratón colilargo, el estudio evaluará otras especies que podrían intervenir en la dinámica de transmisión.

Los muestreos se realizarán en localidades con antecedentes de casos de síndrome cardiopulmonar por hantavirus, tanto en ambientes naturales como en áreas de interacción con actividades humanas. La información obtenida permitirá fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar el conocimiento sobre la distribución geográfica del virus y aportar nuevas herramientas para la prevención y la investigación de futuros casos.

La primera campaña de este nuevo monitoreo comenzó durante la primera semana de junio en la zona de Meliquina, dando continuidad a una línea de trabajo que posiciona a Neuquén como una de las provincias con mayor experiencia en el estudio ecoepidemiológico del hantavirus en la Patagonia.

El trabajo conjunto entre organismos provinciales, instituciones científicas y el sistema de salud permite que la provincia cuente con información actualizada para anticipar escenarios de riesgo, fortalecer las estrategias preventivas y contribuir con evidencia científica a investigaciones de alcance nacional e internacional, como la que actualmente busca esclarecer el origen del brote registrado en el crucero MV Hondius.

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