Finalizó la limpieza del edificio usurpado de Sargento Cabral: se retiraron 50 toneladas de residuos
La Municipalidad de Neuquén concluyó el operativo de limpieza del edificio ubicado sobre calle Sargento Cabral, entre Fotheringham y Jujuy, que permaneció usurpado durante más de 20 años. Del lugar se retiraron 50 toneladas de residuos, entre escombros, ropa y basura domiciliaria acumulada durante años.
El operativo, que se extendió durante una semana, fue llevado adelante por la subsecretaría de Limpieza Urbana. Participaron más de 60 trabajadores, además de camiones y maquinaria, para dejar el lugar en condiciones.
El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, afirmó que “nunca había visto algo así. Fue un verdadero desafío: retiramos 50 toneladas de residuos, unos 150 metros cúbicos de basura”.
Explicó que se trató de un trabajo inédito para el área. “Estamos acostumbrados a intervenir en casos de acumuladores, pero nunca nos había tocado limpiar un edificio de cinco pisos y una terraza con semejante cantidad de residuos. Había escombros, basura domiciliaria y muchísima ropa acumulada durante años”, señaló.
Contó que el primer operativo se realizó durante la noche, entre las 20 y las 4 de la madrugada, con 40 empleados. “Ese mismo día nos dimos cuenta de que necesitábamos más personal porque todo debía bajarse por escalera y la cantidad de residuos era enorme”, explicó.
Así es que, en total, durante el primer día trabajaron 63 empleados. Luego, un equipo de 25 personas continuó trasladando los residuos hasta el patio trasero del edificio, mientras que en la última jornada se reforzó nuevamente el personal para completar el retiro de toda la basura.
Haspert destacó que la limpieza representa un beneficio para los vecinos del sector. “Recuperar este edificio brinda tranquilidad y mayor seguridad. Mientras estaba usurpado eran frecuentes los robos a los vehículos estacionados en la zona, como matafuegos, mochilas y carteras. De hecho, encontramos una gran cantidad de carteras dentro del edificio”, indicó.
El funcionario aclaró que la Municipalidad solo puede intervenir en este tipo de propiedades cuando existe autorización del propietario o un requerimiento judicial o policial. “En este caso fuimos convocados por la Policía”, precisó.
También remarcó que, por seguridad, las tareas de limpieza solo pueden realizarse cuando el inmueble está completamente desocupado. “Es habitual que algunas personas arrojen piedras para impedir que se retiren los residuos, debido al apego que tienen hacia ellos”, explicó.
Respecto del procedimiento, detalló que todos los residuos fueron embolsados, trasladados hasta el exterior del edificio y luego retirados con maquinaria y camiones.
Haspert informó además que, durante todo el operativo, el área de Fiscalización labró las actas correspondientes para recuperar el costo del servicio. “Al tratarse de una propiedad privada, las costas serán trasladadas al propietario o, si corresponde, se contemplarán en el proceso de remate del inmueble. Es una situación completamente distinta a la de una persona en situación de vulnerabilidad que no cuenta con recursos”, explicó.
Por último, señaló que actualmente permanece bajo custodia policial para evitar nuevas usurpaciones e indicó que la Unidad Especial de Servicios Policiales (UESPO) comenzará a utilizar las instalaciones para realizar prácticas.