2024-11-09

¿ Chachingo or not Chachingo ?

El sibarita, un amante de los placeres, alguien que es capaz de vender el alma por un rico plato o una buena copa de vino; también me gustan la películas, los libros y determinados lugares. Un sibarita. Sí. Al que le gustan todas, digamos. Ese soy yo, y de eso le voy a hablar en la presente sección. ¡Síganme! Je ne vous décevrai pas.

En este caso hablaremos de la cervecería Chachingo.

Chachingo or not Chachingo? That is de question. Si Shakespeare viera la cantidad de usos apócrifos de su pregunta transcendental se cansaría de hacer juicios.

Chachingo es una cervecería que recientemente abrió un local en la calle Elordi. Ahí, en el centro gastronómico de Neuquén, podríamos decir. Entre Irigoyen y Brown. Yo le digo cervecería porque lo conocía por la cerveza. Pero quizá sea más preciso llamarlo un emprendimiento gastronómico. Mendocino parece ser. ¿Eso sería objetable? En principio sí, pero los dueños zafan por la historia. Después de un recorrido por el Instagram se ve que el proyecto tiene espíritu. Hay algo ahí que interesa. Tuvieron arte en la concepción y en el desarrollo de la idea. Pasen a verla. Es cautivante.

Bueno. Chachingo. ¿Qué decir? Había muchas expectativas. Confieso que es la segunda vez que voy. La primera fue el jueves de la “Oil and Gas” y estaba explotado de gente. Por eso quise darle otra oportunidad.

Así es que, vamos al grano. O, mejor dicho, al lúpulo. Como dije, yo lo conocía por la cerveza. Hace tiempo había probado la Ipa y va. Recomendable.

Camino a la experiencia.

El lugar es muy lindo, moderno y cómodo, y en verano creo que ese patio va a dar que hablar. La música buena, por los menos cuando yo estuve era rock nacional de los ochenta y noventa. Buen volumen el de la música, se escuchaba y dejaba hablar. Eso sí, estaba lleno de Neuquinos. Ideal para los neuquinos que les gusta hacer sociales, parece esos lugares de antes del boom de Vaca muerta. Para llegar al fondo del local tenes que parar en cinco o seis mesas a saludar conocidos. 

La comida y la bebida bien y si me apuran muy bien. Paso a fundamentar. No voy a decir que se trata de una carta desarrollada, o lograda o etc. Ninguno de esos epítetos y análisis que se utilizan ahora para aparentar sofisticación. No. Ni idea la carta. La carta no se come. Vamos a lo que comí y tome. Primero la Ipa que fui a buscar, muy buena. No digo excelente porque Neuquén tiene excelsas cervecerías, entonces es complicado competir. Además de que nos gusta correr por la barda somos un pueblo cervecero. Pero, bueno, la Ipa estaba bien. La acompañamos con rabas. Las rabas, bien. Nada del otro mundo. El tema de las rabas es que solo llaman la atención cuando están mal hechas. O sea, si te destacas por las rabas es por un error.

Me pase al gin tonic. Muy bien preparado. Y en lo solido seguimos con “La picada del campeón”. Croquetas excelentes. Bastoncitos de muzarella, buenos.  Huevos fritos y aritos de cebolla bien. Lo otro que tiene la picada no llegue a probarlo. Mis colegas de mesas son muy rápidos. Rápidos tomando y comiendo. Se los quieren llevar al equipo Red Bull.

Después, la picada de fiambres. O ahí, medio juntita con la otra picada. La picada de fiambre, sí. Sin dudas, sí. Buena. Posta. Variedad de jamones, salames y quesos. Buena, buena ¡Ah! Aceitunas frescas.

Hasta acá ok.

Para acompañar el plato principal un Nicasia. No hace falta que hable del vino. Si a alguien le tengo que explicar las bondades de ese tinto es porque no tiene que estar leyendo esta nota.

Esperen un poquito que me estoy olvidando de algo. En estos tiempos de dietas keto, tenían un pan que madre mía. ¡Qué rico pan! Solo faltaba la manteca.

Para el plato principal pedimos pizzas. Ahí tranqui. Le falta decisión a la masa. ¿Media masa o falsa napolitana? Bueno lo de la superficie. Buena muzarrella y buena cantidad. La de jamón crudo y rucula va. Pero va hasta ahí. Era rica, pero…Segunda confesión: les cuento que soy fanático de la pizza de “Horacito”. Habitualmente las notas de comida no son muy objetivas, en relación con la pizza, en mi caso, menos. Así que esta parte tómenla con pinzas. Igual estaba rica, es que soy muy exigente en ese rubro.

La atención excelente ¡Qué bien que nos atendieron! ¿No sé si les pasa? Me sorprende el nivel de atención que hay en Neuquén. No le digo que todos son como el personal de “El tío”, pero… En general te atienden bien o muy bien. Y en Chachingo las dos veces me atendieron bárbaro. Al modo de cuando te peleas por dejar propina. Por dejar más propina, digo. Se merecían el 20, no el 10.

De todos modos adelanto que de precios acá no se van a hablar, salvo…, salvo que sean excesivamente caros o excesivamente baratos, que no es el caso de Chachingo. Pero… ¿por qué acá no se hablará de precios? Por tres motivos: Primero, porque, según dicen los viajados, Argentina es uno de los países más caros del mundo y Neuquén sino es la ciudad más cara de Argentina pasa raspando. Con lo cual nos vamos a terminar peleando o todo nos va a parecer caro. Segundo, lamentablemente hay que caer en ese lugar común de que no hay precios. Uno no sabe cuánto realmente cuestan las cosas. ¿Qué es caro y qué es barato? Y sí, había que caer allí. La realidad nos contiene, o impregna, a todos. Tercero y por último, y esto es lo más importante, mi mamá me enseñó que hay dos cosas de muy mal gusto: averiguar cuánto costo algo y a una mujer preguntarle la edad. Así que acá de precios…nientes.

Bien. ¿Chachingo? Hay que darle un poco de tiempo a este nuevo local. Me hace acordar a otra franquicia que está cerca. Al principio tampoco estaba muy bien aceitada. Ahora sí. Hubo que esperarla. A Chachingo, también, un poco nada más. Pero muy poco. Lo que pasa es que para mí los que vienen a invertir de afuera no se esperan el aluvión de gente del principio. ¿Vio cómo es Neuquén? Lo nuevo explota. Le caemos en manada. Y esto le está pasando a Chachingo en este reciente local. De todos modos no sé asuste, don Chachingo, lo que está bien puesto en Neuquén funciona. Y su pulpería, ahora en pleno centro, está bien puesta.

Bueno, gente linda y cipoleños, nos vemos en breve. La semana que viene voy a ir a… ¡ja! ¡Manzana! No les voy a decir, sino van a estar preparados y no me van a dejar entrar. Les cuento después de la visita. De todos modos abajo queda mi mail, si hay un lugar que les llame la atención me escriben, lo visito y después les cuento.

elsibaritaflaneur@gmail.com

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