Fiscal pidió 13 años para un varón que abusó sexualmente de una niña
En una audiencia de determinación de la pena realizada hoy en la Ciudad Judicial, el fiscal del caso, Manuel Islas solicitó 13 años de prisión efectiva para R.Y.T.R, un varón declarado penalmente responsable por abusar sexualmente de una niña de su entorno cercano, en la localidad de Centenario.
Durante su alegato en el juicio de cesura, Islas sostuvo que para arribar a la pena solicitada valoró como agravantes: la pluralidad de agravantes comprendidos en la calificación legal; la reiteración de los hechos en el tiempo; la relación asimétrica de poder; la condición de vulnerabilidad de la víctima; entre otros. En relación a los atenuantes, solo tuvo en cuenta la ausencia de antecedentes penales computables.
El defensor de los Derechos de Niñez y Adolescencia, que interviene como querellante en representación de la víctima, adhirió al requerimiento de pena de la fiscalía, mientras que la abogada defensora pidió el mínimo legal de 8 años de prisión.
El tribunal colegiado encargado de fijar la pena, integrado por la jueza Estefanía Saulí y los jueces Raúl Aufranc y Luis Giorgetti, pasó a deliberar y dará a conocer el veredicto dentro de las próximas 48 horas. Los magistrados son los mismos que, por unanimidad, declararon la responsabilidad penal de acuerdo con la acusación de la fiscalía.
Los delitos por los cuales la fiscalía acusó a R.Y.T.R, y por los cuales pidió la condena el fiscal del caso, son abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual gravemente ultrajante, ambos en concurso real y agravados por el vínculo, la guarda y la convivencia preexistente, todo en carácter de autor (artículos 119, segundo, tercero párrafo y cuarto párrafo, incisos “b” y “f”; 55 y 45 del Código Penal).
Una vez fijada la pena, la condena deberá ser registrada en el Registro de Personas Condenadas por Delitos contra la Integridad Sexual (RIPeCoDIS), según lo establece la normativa vigente.
El caso
Los hechos que acreditó el Ministerio Público Fiscal en el juicio fueron que el acusado cometió los abusos entre 2021 y 2022, cuando la víctima tenía entre 11 y 13 años de edad, en un domicilio familiar y en un comercio, ambos en la localidad de Centenario.
El primer hecho sucedió en la casa, un día domingo, en un sector del patio. El segundo, en fecha indeterminada, encontrándose la niña y el imputado en la casa de un familiar, R.Y.T.R le pidió a la víctima que lo acompañara hasta su casa, donde volvió a cometer el abuso.
Luego, los hechos se reiteraron, de manera sistemática, hasta meses previos al develamiento en el año 2022. Para cometer los abusos el imputado aprovechaba cada momento en que quedaba en soledad con la niña.
Las situaciones de abuso recién terminaron cuando la niña pudo develar lo que le ocurría a una docente.